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1.9.19

Piedad Bonnett (Os estudantes)





LOS ESTUDIANTES



Los saludables, los briosos estudiantes de espléndidas sonrisas
y mejillas felposas, los que encienden un sueño en otro sueño
y respiran su aire como recién nacidos,
los que buscan rincones para mejor amarse
y dulcemente eternos juegan ruleta rusa,
los estudiantes ávidos y locos y fervientes,
los de los tiernos cuellos listos frente a la espada,
las muchachas que exhiben sus muslos soleados
sus pechos, sus ombligos
perfectos e inocentes como oscuras corolas,
qué se hacen
mañana qué se hicieron
qué agujero
ayer se los tragó
bajo qué piel
callosa, triste, mustia
sobreviven.


Piedad Bonnett

[Noctambulario]





Os saudáveis, briosos estudantes de sorriso esplêndido
e faces macias, os que acendem um sonho em outro sonho
e respiram seu ar como recém-nascidos,
os que buscam recantos para melhor se amar
e docemente eternos jogam roleta russa,
os estudantes ávidos e loucos e ferventes,
os de tenro pescoço oferecido à espada,
as moças que exibem suas carnes curtidas de sol,
seus seios, umbigos perfeitos
e inocentes como escuras corolas,
o que fazem
amanhã o que é que fizeram
que abismo
ontem os tragou
sob que pele
calosa, triste, murcha
sobrevivem.

(Trad. A.M.)

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14.11.17

Piedad Bonnett (Biografia de um homem com medo)





BIOGRAFÍA DE UN HOMBRE CON MIEDO



Mi padre tuvo pronto miedo de haber nacido.
Pero pronto también
le recordaron los deberes de un hombre
y le enseñaron
a rezar, a ahorrar, a trabajar.
Así que pronto fue mi padre un hombre bueno.
(“Un hombre de verdad”, diría mi abuelo).
No obstante,
—como el perro que gime, embozalado
y amarrado a su estaca— el miedo persistía
en el lugar más hondo de mi padre.
De mi padre,
que de niño tuvo los ojos tristes y de viejo
unas manos tan graves y tan limpias
como el silencio de las madrugadas.
Y siempre, siempre, un aire de hombre solo.
De tal modo que cuando yo nací me dio mi padre
todo lo que su corazón desorientado
sabía dar. Y entre ello se contaba
el regalo amoroso de su miedo.
Como un hombre de bien mi padre trabajó cada mañana,
sorteó cada noche y cuando pudo
se compró a cuotas la pequeña muerte
que siempre deseó.
La fue pagando rigurosamente,
sin sobresalto alguno, año tras año,
como un hombre de bien, el bueno de mi padre.


Piedad Bonnett

[Emma Gunst]




Meu pai cedo teve medo de ter nascido.
Mas cedo também
lhe recordaram os deveres de um homem
e lhe ensinaram
a rezar, a poupar, a trabalhar.
E daí cedo meu pai se fez um homem bom.
('Um homem de verdade', diria meu avô).
Contudo
- como cachorro gemendo, açaimado
e amarrado a seu poste - o medo persistia
no mais fundo de meu pai.
De meu pai,
que tinha em pequeno uns olhos tristes e de velho
e mãos tão limpas e graves
como o silêncio das madrugadas.
E sempre, ainda e sempre, um ar de solitário.
De tal modo que quando eu nasci meu pai me deu
tudo o que sabia dar
seu coração desorientado. Onde se incluía
a oferta do seu medo.
Como um homem de bem, meu pai trabalhou
cada manhã, contornou cada noite
e logo que pôde comprou a prestações
a pequena morte que sempre almejou.
Foi-a pagando pontualmente,
sem sobressaltos, ano após ano,
como um homem de bem, o bom do meu pai.

(Trad. A.M.)

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23.7.16

Piedad Bonnett (Volta à poesia)





VUELTA A LA POESÍA



Otra vez vuelvo a tí.
Cansada vengo, definitivamente solitaria.
Mi faltriquera llena de penas traigo, desbordada
de penas infinitas,
de dolor.
De los desiertos vengo con los labios ardidos
y la mirada ciega
de tanto duro viento y ardua arena.
Abrazada de sed,
vengo a beber de tus profundos manantiales,
a rendirme en tus brazos,
hondos brazos de madre, y en tu pecho
de amante, misterioso,
donde late tu corazón como un enigma.
Ahora
que descansando estoy junto al camino,
te veo aparecer en cada cosa:
en la humilde carreta
en que es más verde el verde de las coles,
y en el azul en que la tarde estalla.
Humilde vuelvo a ti con el alma desnuda
a buscar el reflejo de mi rostro,
mi verdadero rostro
entre tus aguas.


Piedad Bonnett




A ti volto outra vez.
Cansada, definitivamente solitária.
A saca cheia de penas trago,
a deitar por fora de infinitas penas,
de dor.
Dos desertos venho com os lábios ardidos
e olhar cego
de tanto duro vento e árdua areia.
Abrasada de sede,
venho beber de tuas fontes,
render-me em teus braços,
fundos braços de mãe, e em teu peito
de amante, misterioso,
onde te bate o coração qual enigma.
Agora
que descansando estou junto ao caminho,
vejo-te aparecer em cada coisa,
no carro humilde
em que é mais verde o verde das couves
e no azul em que a tarde explode.
Humilde volto a ti de alma desnuda,
em busca do reflexo de meu rosto,
meu verdadeiro rosto
em tuas águas.

(Trad. A.M.)

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12.12.15

Piedad Bonnett (Tu vês-me eu vejo-te)





TÚ ME VES YO TE VEO



Como espesas cebollas, así vamos,
revestidos de capas,
ocultando (sin querer o queriendo)
nuestro fondo.
Distinta es la sonrisa que sacamos
cada vez del bolsillo. Y cambiante
la biografía, de la que seleccionas
piezas distintas para usos distintos,
cuidándote muy bien, al agitar la taza,
de no ir a revolver el sedimento.
Pero hay momentos
en que quedamos
expuestos, desprovistos
de nuestras envolturas.
Tú me ves, yo te veo. El otro lee
en tus entrañas un sentido oscuro.
Y tú adivinas
en su gesto lo sucio. Y él lo sabe.
Un pacto se ha sellado, partido por la herida.
Cada uno es juez y reo. A un mismo tiempo
víctimas y verdugos implacables.

Piedad Bonnett



Como espessas cebolas, assim vamos nós,
cobertos de camadas,
ocultando (por querer ou sem querer)
o nosso fundo.
Diferente o sorriso que de cada vez
tiramos do bolso. E mutante
a biografia, de que escolhemos
peças distintas para usos distintos,
cuidando bem, ao mexer a chávena,
não levantar o depósito.
Mas há momentos
em que ficamos
expostos, desprovidos de capas.
Tu vês-me, eu te vejo. O outro lê-te
um sentido obscuro nas entranhas.
E tu adivinhas-lhe
no gesto o sujo. E ele sabe-o.
Um pacto foi selado, partido pela ferida.
Cada um é juiz e réu. A um tempo
vítimas e verdugos implacáveis.


(Trad. A.M.)

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17.6.15

Piedad Bonnett (Agora que já passei)





Ahora que ya remonto la mitad del camino de mi vida,
yo que siempre me apené de las gentes mayores,
yo, que soy eterna pues he muerto cien veces
de tedio, de agonía,
y que alargo mis brazos al sol en las mañanas
y me arrullo en las noches
y me canto canciones para espantar el miedo,
¿qué haré con esta sombra que comienza a vestirme
y a despojarme sin remordimientos?
¿Qué haré con el confuso y turbio río que no encuentra su mar,
con tanto día y tanto aniversario,
con tanta juventud a las espaldas,
si aún no he nacido, si aún hoy me cabe un mundo entero
en el costado izquierdo?

Piedad Bonnett



Agora que já passei do meio da minha vida,
eu que sempre me apiedei dos mais velhos,
eu, que sou eterna pois mil vezes morri
de tédio, de agonia,
e que estendo meus braços para o sol da manhã
e arrulo à noite
e canto canções para espantar o medo,
que farei eu desta sombra que começa a vestir-me
e a despojar-me sem remorsos?
O que farei com este confuso e turvo rio
que não encontra seu mar,
com tanto dia e aniversário,
tanta juventude para trás,
se ainda nem sequer nasci,
se ainda hoje me cabe um mundo inteiro
aqui do lado esquerdo?

(Trad. A.M.)

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28.7.14

Piedad Bonnett (Contabilidade)






CONTABILIDAD



El debe y el haber
doble columna
que el tiempo va asentando
sobre el libro de cuentas de los días
con mano minuciosa
y rigor que no admite apelaciones.
Tarde ves el balance,
las deudas, los desfases,
las pérfidas movidas del contable
que hizo que aquel cruzara muy temprano
y este otro muy tarde por tu vida.
Y está lo que no ves,
lo consignado con miserables tintas invisibles:
la puerta que tocaste diez minutos después
de alguna despedida. La voz que nunca oíste,
la calle no cruzada, el paradero
en que tuviste miedo de bajarte.
Y en un rojo indeleble,
la cadena de tratos y pactos y traiciones,
la irreversible línea que te suma y te resta,
la que te multiplica y te divide.

Piedad Bonnett

[Piedad Bonnett]




O deve e o haver
dupla coluna
que o tempo vai assentando
no livro de contas dos dias
com mão minuciosa
e rigor sem apelo.
Tarde vês o balanço,
as dívidas, as diferenças
as pérfidas mexidas do contabilista
fazendo que este passasse mui cedo
e o outro mui tarde na tua vida.
E mais aquilo que tu não vês,
o inscrito com tinta invisível,
a porta a que bateste dez minutos após
a despedida. A voz que nunca ouviste,
a rua não atravessada, a paragem
em que tiveste medo de descer.
E a vermelho indelével,
o rol de tratos e pactos e traições,
a linha irreversível que te soma e subtrai,
que te multiplica e divide.

(Trad. A.M.)

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27.4.14

Piedad Bonnett (Canções de ausência-1)





CANCIONES DE AUSENCIA

(1)

Aquí díjiste:
“son hermosos
los ojos húmedos de los caballos”.
Y aquí: “me encanta el viento”.
Desando yo tus pasos, revivo tus palabras.
Y te amo en la baldosa que pisaste,
en la mesa de pino
que aún guarda la caricia de tu mano,
en el estropeado cigarrillo
olvidado en el fondo de mi bolso.
Recorro cada calle que anduviste
y sé
que amaste este abedul y esta ventana. Aquí dijiste:
“así soy yo,
como esa música
triste y alegre a un mismo tiempo”.
Y te amo
en el olor que tiene mi cuerpo de tu cuerpo,
en la feliz canción
que vuelve y vuelve y vuelve a mi tristeza.
En el día aterido
que tú estás respirando no sé dónde.
En el polvo, en el aire,
en esa nube
que tú no mirarás,
en mi mirada
que te calcó y fijó en mi más triste fondo,
en tus besos sellados en mis labios,
y en mis manos vacías,
pues eres hoy vacío
y en el vacío te amo.

Piedad Bonnett

[Emma Gunst]



Aqui disseste:
"são belos
os olhos húmidos dos cavalos".
E aqui: "adoro o vento".
Percorro eu teus passos, revivo-te as palavras.
E amo-te no chão que pisaste,
na mesa de pinho
que guarda ainda a carícia da tua mão,
o cigarro desfeito
esquecido no fundo do bolso.
Percorro cada rua onde andaste
e sei
que amaste a bétula e esta janela.
Aqui disseste: "assim eu sou,
como essa música,
alegre e triste a um tempo".
E amo-te
no cheiro que tem meu corpo do teu corpo,
na canção feliz
que volta e torna a voltar à tristeza minha.
No dia gelado
em que respiras sei lá onde.
Na poeira, no vento,
nessa nuvem que não olharás,
no meu olhar que te calcou
e prendeu no fundo mais triste,
em teus beijos selados em meus lábios,
e nas minhas mãos vazias,
pois és hoje vazio
e no vazio te amo.

(Trad. A.M.)

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27.9.13

Piedad Bonnett (Labirinto)




LABERINTO


Condenada a ser sombra de tu sombra,
a soñar con tu nombre en cada madrugada.
Por la ventana abierta un olor errabundo
de vida -¿y tú en que calle?-
un temblor en la luz,
el llanto de algún niño.

Y tus ojos cerrados,
o tus ojos abiertos como dos golondrinas,
y tu mano en el agua o tu mano en tu pelo
o tu mano en el aire con su triste blandura,
-¿y en qué calle tus pasos?-
y yo en sueños atada al hilo de tus sueños,
condenada a ser sombra de tu sombra,
a soñar con tu nombre en cada madrugada.

Piedad Bonnett



Condenada a ser sombra da tua sombra,
a sonhar com teu nome na madrugada.
Pela janela aberta um cheiro de vida
pairando - e tu em que rua –
um tremor na luz,
o pranto de alguma criança.

E teus olhos fechados,
ou teus olhos abertos como andorinhas,
e tua mão na água ou no cabelo
ou então no ar com sua triste brandura
– e em que rua teus passos –
e eu sonhando presa ao fio de teus sonhos,
condenada a ser sombra da tua sombra,
a sonhar com teu nome na madrugada.

(Trad. A.M.)

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3.2.13

Piedad Bonnett (Revelação)




REVELACION


De niña me fue dado mirar por un instante
los ojos implacables de la bestia.
El resto de la vida se me ha ido
tratando inútilmente de olvidarlos.


Piedad Bonnett



Em criança me foi dado olhar um instante
os olhos implacáveis da besta.
O resto da vida foi-se-me
tratando inutilmente de esquecê-los.


(Trad. A.M.)

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1.12.12

Piedad Bonnett (De tarde em tarde)





DE TARDE EN TARDE



A mi madre le gusta ir a ese café de sobrias lámparas,
pedir galletas de vainilla,
tomar dos tazas de té negro con parsimonia
como un acto ceremonial.
Hoy la he traído, pues, cediendo al gesto filial mi tarde laboriosa.
Tras los enormes ventanales vemos correr la vida afuera
mientras hablamos de otros días
y la tibieza del lugar sugiere que la felicidad no es más que esto.
De repente
como recuperando las palabras de un sueño
ella dice: “Qué lástima que todo se termina”.
Lo dice con sonrisa liviana, pues sabe
que ser trascendental no conviene a la tarde.
(Mi madre cumplió setenta y cuatro años
y alguna vez fue bella).
Al fondo de las tazas el té pinta sus signos.
Yo no sé que decir.
Miramos la avenida, las caras planas de los transeúntes,
los árboles que callan. Anochece.


Piedad Bonnett





Minha mãe adora ir àquele café de luzes sóbrias,
pedir biscoitos de baunilha,
tomar duas chávenas de chá preto com modos
próprios de uma cerimónia.
Hoje trouxe-a, pois, cedendo ao gesto filial a minha tarde de labor.
Pelas vitrinas enormes vemos correr a vida lá fora
enquanto falamos de outros dias
e o ambiente morno sugere que a felicidade não é mais do que isto.
De repente
como se tomasse as palavras dum sonho
diz ela: “Que pena que tudo se acabe”.
Di-lo com um sorriso ligeiro, sabendo
que o transcendente não diz bem com a tarde.
(Minha mãe foi bela em tempos
e fez já setenta e quatro anos).
O chá no fundo das chávenas desenha os seus sinais.
E eu não sei que dizer.
Observamos a avenida, as caras chãs de quem passa,
as árvores silenciosas. Anoitece.


(Trad. A.M.)

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12.3.12

Piedad Bonnett (Oração)






ORACIÓN




Para mis días pido,
Señor de los naufragios,
no agua para la sed, sino la sed,
no sueños
sino ganas de soñar.
Para las noches,
toda la oscuridad que sea necesaria
para ahogar mi propia oscuridad.



Piedad Bonnett





Para meus dias peço,
Senhor dos Naufrágios,
não água para a sede, mas a sede,
não sonhos,
mas vontade de sonhar.
Para as noites,
o escuro todo que for necessário
para afogar o meu próprio escuro.


(Trad. A.M.)

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11.1.12

Piedad Bonnett (Canção)






CANCIÓN




Nunca fue tan hermosa la mentira
como en tu boca, en medio
de pequeñas verdades banales
que eran todo
tu mundo que yo amaba,
mentira desprendida
sin afanes, cayendo
como lluvia
sobre la oscura tierra desolada.
Nunca tan dulce fue la mentirosa
palabra enamorada apenas dicha,
ni tan altos los sueños
ni tan fiero
el fuego esplendoroso que sembrara.
Nunca, tampoco,
tanto dolor se amotinó de golpe,
ni tan herida estuvo la esperanza.


Piedad Bonnett






Nunca foi tão bela a mentira
como em tua boca, entre
pequenas verdades banais,
todo teu mundo que eu amava,
mentira desprendida
sem cuidados, a cair
como chuva
sobre a terra escura desolada.
Nunca tão doce foi a mentirosa
palavra enamorada,
nem tão altos os sonhos
nem tão fero
o fogo esplendoroso que ateara.
Nunca, tão pouco,
se amotinou de repente tanta dor,
nem tão ferida foi a esperança.


(Trad. A.M.)

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21.8.11

Piedad Bonnett (Assédio)






ASEDIO





No me culpes.
Por rondar tu casa como una pantera
y husmear en la tierra tus pisadas.
Por traspasar tus muros,
por abrir agujeros para verte soñar.
Por preparar mis filtros vestida de hechicera,
por recordar tus ojos de hielo mientras guardo
entre mis ropas un punzón de acero.
Por abrir trampas
y clavar cuchillos en todos tus caminos.
Por salir en la noche a la montaña
para gritar tu nombre
y por manchar con él los blancos paredones
de las iglesias y los hospitales.
Hay en mí una paloma
que entristece la noche con su arrullo.
Mi noche de blasfemias y de lágrimas.


Piedad Bonnett





Não me acuses.
Por rondar tua casa como pantera
e farejar as tuas pegadas na terra.
Por azangar teus muros,
e abrir buracos para ver-te sonhar.
Por preparar meus filtros vestida de feiticeira,
e lembrar teus olhos de gelo escondendo
por baixo da roupa um espeto de aço.
Por fazer armadilhas
e cravar facas nos teus caminhos.
Por sair à noite para o monte
a gritar teu nome
e escrevê-lo nos muros brancos
de igrejas e hospitais.
Há uma pomba em mim
que entristece a noite com seu arrulho.
Minha noite de blasfémias
e de lágrimas.


(Trad. A.M.)

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8.7.11

Piedad Bonnett (Nem os sonhos)






NI LOS SUEÑOS




Ni los sueños, donde tu rostro tiene todas las formas de la dicha,
ni el sol que tanto amo sobre mi cuerpo desnudo,
ni la grata canción del antiguo trovero enamorado,
ni el verso de Darío ni el verso de Quevedo,
ni esta luna que brilla con brillo de alcancía,
ni tu nombre por otros pronunciado,
ni el eco de mis pasos en la inmensa catedral solitaria,
ni el rosal que yo siembro con mis manos y me sangra los dedos,
ni las noches insomnes,
ni tu dulce retrato mentiroso,
ni el tiempo - ese falsario de mil rostros -
pueden calmar mi pena de no verte.



Piedad Bonnett



[Noctambulario]




Nem os sonhos, onde teu rosto veste as formas todas da ventura,
nem o sol que tanto amo em meu corpo desnudo,
nem a grata canção do velho trovador enamorado,
nem o verso de Darío ou de Quevedo,
nem esta lua brilhando com brilho de prata,
nem teu nome por outros pronunciado,
nem o eco de meus passos na imensa catedral solitária,
nem as roseiras postas por mim e que me deixam os dedos em sangue,
nem as noites insones,
nem teu doce retrato mentiroso,
nem o tempo – esse falsário de mil caras –
podem acalmar minha pena de não te ver.


(Trad. A.M.)

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3.7.11

Piedad Bonnett (Assalto)






SAQUEO




Como un depredador entraste en casa,
rompiste los cristales,
a piedra destruiste los espejos,
pisaste el fuego que yo había encendido.

Y sin embargo, el fuego sigue ardiendo.
Un cristal me refleja dividida.
Por mi ventana rota aún te veo.
(Con tu cota y tu escudo me miras desde lejos).
Y yo, mujer de paz,
amo la guerra en ti, tu voz de espadas,
y conozco de heridas y de muerte,
derrotas y saqueos.

En mi hogar devastado se hizo trizas el día,
pero en mi eterna noche aún arde el fuego.



Piedad Bonnett






Entraste na casa como um predador,
quebraste os vidros,
desfizeste os espelhos à pedra,
calcaste a fogueira que eu tinha acendido.

E mesmo assim o lume arde ainda.
Um naco de vidro reflecte-me partida.
Ainda te vejo pela janela rachada.
(Olhas-me de longe vestido de cota e escudo).
E eu, mulher de paz,
amo a guerra em ti, tua voz de espadas,
e sei de feridas e morte,
de saques e derrotas.

No meu lar devastado o dia está feito em migalhas,
mas em minha eterna noite arde ainda a fogueira.


(Trad. A.M.)



>>  Piedad Bonnett (sit.of.> bio-biblio-anto, etc) / A media voz (29p) / Poetry Int. (10p)

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