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15.7.22

Vicente Gallego (Hino)



EL HIMNO 



Hay un himno en la noche más oscura   
 que no todos consiguen entender;   
 pero no hay que entenderlo: el himno suena.   
 Hay un himno en el grito, en el dolor;   
 sus desgarradas notas   
 se escuchan en el baile de los huesos,   
 descarnados y rotos, que arrastra el huracán,   
 en el pico del buitre   
 y en las vigas quebradas del hogar destruido.   
 
  Hay un canto sutil en la barbarie,   
 un salvaje concierto en la agonía,   
 un compás obstinado en el terror.   
 Hay un coro triunfal   
 que no apaga la muerte, porque siguen cantando   
 en él las voces secas de los muertos.   
 Hay un himno en la vida que es la vida,   
 su terca pervivencia más allá de nosotros,   
 el desolado acorde estremecido   
 de un cielo imperturbable que contempla   
 la sucesión precisa de la fiesta y el luto.   
 
  Hay un himno en el caos, y hay después   
 ese salmo que clama por el mundo   
 desde el alma arrasada de nuestro mundo exhausto.   
 No es sencillo entenderlo: el himno suena   
 sin contar con nosotros, en el centro sin luz   
 del extraño destino de la carne.   
 
  Dichoso el que en su noche,   
 rodeado de frío y de tinieblas,   
 cierra con fe los ojos y es capaz de escucharlo. 


Vicente Gallego




Há um hino na noite mais escura
que nem todos conseguem entender,
mas não há que entender: o hino soa.
Há um hino no grito, na dor; suas notas rasgadas
ouvem-se no baile dos ossos,
arrastados pelo furacão,
no bico do abutre,
nas vigas quebradas do lar destruído.

Há um canto subtil na barbárie,
um selvagem concerto na agonia,
um compasso obstinado no terror.
Há um coro triunfal
que a morte não apaga,
por cantarem ainda as vozes secas dos mortos.
Há um hino na vida que é a vida,
pervivência teimosa para lá de nós mesmos,
desolado acorde estremecido
de um céu imperturbável que contempla
a sucessão precisa da festa e do luto.

Há um hino no caos e há depois
esse salmo clamando pelo mundo
lá da alma arrasada de nosso mundo exausto.
Não é simples entendê-lo, o hino soa
sem contar connosco, no centro sem luz
do estranho destino da carne.

Ditoso o que em sua noite,
cercado de frio e de trevas,
fecha os olhos com fé e é capaz de escutá-lo.


(Trad. A.M.)

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14.9.21

Vicente Gallego (A página)




LA PÁGINA

 

Estáis las dos ahí,
en la terraza, justo
donde no rige el tiempo,
bajo una luz de hilo,
entre las hojas verdes
y los renuevos rojos.

Esa mujer, la niña
dejándose peinar,
las manos blancas
sobre el caudal oscuro,
el sol allí pasmado,
el aire entre las hebras
detenido, la página
escribiéndose,
conteniendo el aliento.


Vicente Gallego

[JAFS]

 

 

Eis-vos aí as duas,
no terraço, mesmo
onde o tempo não reina,
sob uma luz de fio,
entre a folhagem verde
e os rebentos vermelhos.

A mulher, a jovem
a deixar-se pentear,
as mãos brancas
sobre a cabeleira escura,
o sol ali pasmado,
o ar suspenso,
a página a escrever-se,
contendo a respiração.


(Trad. A.M.)

,

12.11.19

Vicente Gallego (Maneiras de escutar um blues)




MANERAS DE ESCUTAR UN BLUES



Es hermosa esta noche de verano,
aunque no más hermosa
que cualquier otra noche de verano.
Es hermosa esta noche en que estoy solo,
y fumo, y he dejado
en penumbra la casa mientras suena
un dulce y triste blues,
un blues tan triste y dulce como otros.

Nada en mí, ni en la noche, ni en la música,
se diría especial, y sin embargo
existe algo muy hondo en esas cosas
que parecen sencillas:
una extraña grandeza que no acaba
de ser exaltación, tragedia, paz,
pero que es todo eso, y es también
un sentir claramente
que para que esto ocurra ha sido necesario
apurar estos años, acumular recuerdos,
haber ganado
y haber perdido tantas cosas.
Para que este piano suene así,
para temblar así con esta música,
ha sido necesario
ir llenándola poco a poco
de belleza y de daño, ir llenándola
con nuestra propia vida, para que se parezca
a nuestra propia vida, y suene así:
tan insignificante
y tan grande, tan triste, tan hermosa.


Vicente Gallego

[Life vest under your seat]





Bela, esta noite de Verão,
mas não mais bela
que outra qualquer noite de Verão.
Bela esta noite em que estou sozinho,
a fumar, e pus a casa
em penumbra, enquanto toca
um blues doce e triste,
um blues tão triste e doce como outros.

Nada se diria especial, em mim, na noite
ou na música, e contudo
há algo profundo nestas coisas
que parecem simples,
uma estranha grandeza que não chega
a ser exaltação, tragédia, paz,
mas é tudo isso, e é também
um sentir claramente
que para isto acontecer foi necessário
apurar estes anos todos, acumular lembranças,
ganhar
e perder tantas coisas.
Para este piano soar assim,
para estremecer assim com esta música,
foi preciso
ir enchendo-a pouco a pouco
de beleza e sofrimento, enchendo-a
da nossa vida, para se parecer
com a nossa própria vida, e soar assim,
tão insignificante
e tão grande, tão triste, tão bela.

(Trad. A.M.)

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11.5.18

Vicente Gallego (As tardes)





 LAS TARDES



Ya casi no recuerdo las mañanas,
su tiempo azul y claro,
lejos quedan, perdidas en colegios
o en piscinas extrañas e indolentes.

Porque sentimos duro el despertar
retrasamos ahora
la luz que nos fatiga los despegados ojos.
Y es un destino oscuro el de las tardes,
en ellas aprendí que llegará la noche,
y que es inútil
cualquier esfuerzo por burlar la historia
equivocada y triste de los años.
He vivido en la espera absurda de la vida,
cuando he gozado
ha sido con reservas; amé creyendo en el amor
que habría luego de venir, y que faltó a la cita,
y renuncié al placer por la promesa
de una dicha más alta en el futuro incierto.

Pero los días, al pasar, no son
el generoso rey que cumple su palabra,
sino el ladrón taimado que nos miente.
Con su certeza
nos convierte la edad en más mezquinos,
nos enseña a amar lo que nos duele,
las cosas más pequeñas, aquello que ahora somos
y tenemos: la música suave, nuestros cuerpos,
el calor de la estancia y el cansancio.
Buscamos la derrota de las tardes, su tregua
en la exigencia vana de una gloria
que ya no nos seduce. Nos convierte
la edad en más obscenos, y aceptamos
cualquier regalo aunque parezca pobre:
esa boca gastada por el uso, tan dulce aún,
el fuego antiguo y leve de la carne,
los viejos libros, los amigos justos,
un poema mediocre, pero nuestro,
y la costumbre extraña
de ser al fin felices en la sombra.

Es un destino oscuro el de las tardes,
pero también hermoso
y breve como el paso de los hombres.

Vicente Gallego





Quase não me lembram já as manhãs,
o tempo azul e claro,
longe estão, perdidas em colégios
ou em piscinas estranhas e indolentes.

Porque sentimos duro o despertar
atrasamos agora
a luz que nos fatiga os olhos descolados.
E o das tardes é um destino escuro,
onde aprendi que a noite virá,
sendo inútil todo o esforço de enganar
a história equivocada e triste dos anos.
Vivi na espera absurda da vida,
e quando gozei
foi sem reservas; amei crendo no amor
que havia de vir depois, mas faltou ao encontro,
e renunciei ao prazer pela promessa 
de mais alta ventura no incerto futuro.

Mas os dias, ao passar, não são
o rei generoso que cumpre a palavra,
antes o ladrão arteiro que nos mente.
Na sua certeza
a idade faz-nos mais mesquinhos,
ensina-nos a amar o que nos dói,
as coisas mais pequenas, aquilo que agora
somos e temos, a música suave, os corpos,
o calor de casa e o cansaço.
Buscamos a derrota das tardes, sua trégua
na exigência vã de uma glória
que já não nos seduz. A idade
faz-nos mais obscenos, e qualquer presente
aceitamos, mesmo que pobre: aquela boca
gasta pelo uso, mas tão doce ainda,
o fogo antigo e leve da carne,
os velhos livros, os amigos justos,
um poema medíocre mas nosso,
e o costume estranho
de sermos enfim felizes na sombra.

É um destino obscuro o das tardes,
mas também belo,
e breve como a passagem dos homens.

(Trad. A.M.)

.

27.1.18

Vicente Gallego (Setembro, 22)





SEPTIEMBRE, 22



Me dices que es absurdo el universo,
que la vida carece de sentido.
Pero no es un sentido lo que busco,
cualquier explicación o una promesa,
sino el estar aquí y a la deriva:
una simple botella que en la playa
aguarda la marea.
Sí, la palabra justa es abandono:
una dulce renuncia que me nombra
señor y dueño al fin de mi camino.
Queden hoy para otros
los afanes del mundo, y que mi mundo sea
la magia de esta casa
tomada en su quietud por la penumbra,
saber que nadie llegará
a interrumpir mi tarde,
que no habrá sobresaltos,
ni voces, ni horas fijas,
porque ahora es tan sólo transcurrir
mi gran tarea.

Vicente Gallego





Dizes que é absurdo o universo,
que a vida não tem sentido.
Mas não é um sentido o que eu busco,
uma explicação, uma promessa,
é o estar aqui e à deriva:
uma simples garrafa na praia
à espera da maré.
Sim, a palavra justa é abandono,
uma doce renúncia que me designa
dono e senhor no fim da minha estrada.
Os afãs do mundo
que fiquem para outros e meu mundo seja
a magia desta casa
tomada pela penumbra em seu sossego,
o saber que ninguém virá
interromper minha tarde,
que não haverá sobressalto,
nem vozes, nem horas fixas,
porque é só deixar correr,
agora, a minha grande tarefa.

(Trad. A.M.)


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5.8.16

Vicente Gallego (A pergunta)





LA PREGUNTA



En la noche avanzada y repetida,
mientras vuelvo bebido y solitario
de la fiesta del mundo, con los ojos muy tristes
de belleza fugaz, me hago esa pregunta.
Y también en la noche afortunada,
cuando el azar dispone un cuerpo hermoso
para adornar mi vida, esa misma pregunta
me inquieta y me seduce como un viejo veneno.
Y a mitad de una farra, cuando el hombre
reflexiona un instante en los lavabos
de cualquier antro infame al que le obligan
los tributos nocturnos y unas piernas de diosa.

Pero también en casa, en las noches sin juerga,
en las noches que observo desde esta ventana,
compartiendo la sombra
con el cuerpo entrañable que acompaña mis días,
desde esta ventana, en este mismo cuarto
donde ahora estoy solo y me pregunto
durante cuánto tiempo cumpliré mi condena
de buscar en los cuerpos y en la noche
todo eso que sé
que no esconden la noche ni los cuerpos.


Vicente Gallego




Noite alta e repetida,
enquanto volto bebido e solitário
da festa do mundo, com olhos tristes
de beleza fugaz, ponho-me a pergunta.
E também na noite afortunada
quando o acaso dispõe um corpo belo
para me enfeitar a vida, essa mesma pergunta
inquieta-me e seduz-me como um velho veneno.
E a meio da farra, quando um homem
medita um instante no lavabo
de qualquer antro infame a que o obrigam
os tributos da noite e umas pernas de deusa.

Mas também em casa, nas noites sem borga
nas noites em que observo por esta janela,
partilhando a sombra
com o corpo amado que acompanha meus dias,
desta janela, neste mesmo quarto
onde me encontro agora sozinho, pergunto-me
por que tempo cumprirei esta pena
de buscar nos corpos na noite
isso tudo que sei
que não se esconde na noite nem nos corpos.

(Trad. A.M.)

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9.2.16

Vicente Gallego (Biografia)





BIOGRAFÍA



Pasando aquí las noches,
a solas con el campo he terminado.

Enjugando tomates
y oliéndoles la verde rama oscura.
Pelando mis patatas y poniéndolas
en trato de favor con unos ajos.

Y aún puedo permitirme
dar gracias con un tinto
que refresco con hielo y que me endulzo
con grajos de naranja y de limón.

Se diría que no he llegado lejos,
pero buscadme aquí,
perdido en la primicia de mi alma.


Vicente Gallego

[Apología de la luz]



Passando as noites aqui,
sozinho no campo terminei.

A enxugar uns tomates
e a cheirar-lhes a rama verde escura.
A pelar umas batatas e a juntá-las
com uns poucos de alhos.

E posso ainda permitir-me
dar graças com um tinto
que refresco com gelo e adoço
com gomos de laranja e limão.

Dir-se-á que não fui longe,
mas aqui me tendes,
perdido entre corpo e alma.


(Trad. A.M.)

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9.8.14

Vicente Gallego (Geração espontânea)




GENERACIÓN ESPONTÁNEA


Este día nublado invita al odio,
predispone a estar triste sin motivo,
a insistir por capricho en el dolor.
Y sin embargo el viento, y esta lluvia,
suenan hoy en mi alma de una forma
que a mí mismo me asombra, y hallo paz
en las cosas que ayer me perturbaban,
y hasta el negro del cielo me parece
un hermoso color.

Cuando no soportamos la tristeza,
a menudo nos salva una alegría
que nace de sí misma sin motivo,
y esa dicha es tan rara, y es tan pura,
como la flor que crece sobre el agua:
sin raíz ni cuidados que atenúen
nuestro limpio estupor.

Vicente Gallego




Este dia de nuvens convida ao ódio,
predispõe a estar triste sem motivo,
a insistir na dor por capricho.
E contudo o vento, a chuva,
entram-me hoje na alma de um modo
que a mim mesmo me assombra,
e encontro paz em coisas que ontem
me perturbavam, e até o negro do céu
me parece uma linda cor.

Quando não suportamos a tristeza,
amiúde nos salva uma alegria
que nasce de si mesma sem motivo,
e essa ventura é tão estranha, e tão pura,
como a flor que cresce à tona de água,
sem raiz nem cuidados que atenuem
o nosso límpido assombro.


(Trad. A.M.)

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17.5.14

Vicente Gallego (Será que ninguém estranha?)





¿Es que a nadie le extraña
lo que sucede aquí?
Llegamos sin quererlo;
partimos sin querer; sin consultar catálogo
cargamos con un cuerpo.
Ni la madre se elige, ni lugar, ni ocasión; y va de suyo
lo que llamamos alma,
cortada por qué mano a su capricho.
Curioso
de verdad que el que así parte
compuesto y calibrado y en vereda
pretenda terminar por ser el dueño
de sí y de su camino.
Qué extraño ser un alguien
que afirma decidir pero no puede
sostener su fortuna
ni ahorrarse, entre las suyas,
una lágrima al menos.
Donde dije jamás
hoy digo mío;
tomadme la palabra
y he de daros disgusto;
cuando escuchéis mi siempre
sabed que nunca ha sido.
Nos vamos acusando de traición,
los traicioneros.
Mostradme la sustancia,
la voluntad del títere: ¿puede un hombre decir
quién será si mañana
lo prueban la codicia o los amores
como sólo ellos saben
probar lo que es un hombre?


Vicente Gallego

[Emma Gunst]



Será que ninguém estranha?
Chegamos sem querer,
partimos sem querer,
carregamos um corpo que não escolhemos.
Nem a mãe escolhemos, nem lugar, nem ocasião; nem
já se vê o que chamamos alma,
talhada a seu talante sabe-se lá por quem.
Curioso
deveras que o que assim parte
composto e calibrado
pretenda no trajecto fazer-se dono
de si e do seu caminho.
Que ser estranho este
que afirma decidir, mas não pode
segurar a fortuna
nem poupar, entre as suas,
uma lágrima pelo menos.
Onde disse jamais
digo hoje meu;
tomai-me a palavra
e hei-de dar-vos desgosto;
quando ouvirdes meu sempre
sabei que nunca foi.
Traiçoeiros,
de traição nos acusamos.
Mostrai-me a substância,
a vontade do títere: pode um homem dizer
o que será, se amanhã
o tentarem a cobiça ou amores
como só eles sabem
tentar isto que se chama um homem?

(Trad. A.M.)

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11.2.13

Vicente Gallego (Uma tarde qualquer)





UNA TARDE CUALQUIERA



No hay grandeza en la tarde, ni en el ocio
que la tarde me entrega y que he gastado
en buscar algo grande en el entorno
que ahora envuelve mi tiempo. Y después de la música,
y de mucho tabaco, y de dar muchas vueltas
por mi vieja memoria y por la casa,
he encontrado en un libro algunas fotos
de una tarde tranquila como ésta
en las que estoy fumando en la terraza.
Y al mirar esas fotos todavía recientes
de un momento trivial como este mismo,
una extraña emoción adorna los objetos
que desde allí me observan, y que voy comparando
con lo que son ahora: las macetas
han cambiado de sitio, ya se han muerto las flores
que crecían entonces, y entre otros detalles
sin ninguna importancia que mi mano mudó
al correr de los días, descubro ahora que es la mano
que sostiene el cigarro y parece la misma
lo que más ha cambiado, pues pertenece a un hombre
que soñaba un futuro diferente
para el que hoy lo mira, y se sonríe,
y alimenta otros sueños, y comprende
que también pasarán los de este día,
y aún contempla la tarde que se escapa,
y en ella al fin percibe, durante un solo instante,
esa extraña grandeza
que al pasar pone el tiempo en las cosas pequeñas.


VICENTE GALLEGO
La plata de los días
(1996)




Não há grandeza na tarde, nem no ócio
que a tarde me empresta e que eu gastei
à procura de algo grande no espaço
que envolve o meu tempo. E depois da música,
e de muito tabaco, e de dar voltas e voltas
por dentro da casa e da memória,
topei num livro algumas fotos
de uma tarde tranquila como esta
em que apareço a fumar no terraço.
E ao olhar para essas fotos ainda recentes
de um momento trivial como este,
uma estranha emoção adorna os objectos
que dali me observam, e que eu vou comparando
com o que são agora: os vasos
mudaram de sítio, morreram já as flores
que então cresciam, e além doutros detalhes
sem importância que a minha mão mudou
ao correr do tempo, descubro agora que a mão
que segura o cigarro e parece a mesma
foi o que mais mudou, pois pertence a um homem
que sonhava um futuro diferente
para aquele que hoje o observa, e sorri,
e alimenta outros sonhos, e compreende
que os de hoje também passarão,
e contempla ainda a tarde que foge,
percebendo enfim, por um só instante,
essa estranha grandeza
que o tempo ao passar põe nas coisas pequenas.


(Trad. A.M.)

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25.12.12

Vicente Gallego (A infância)




LA INFANCIA



La infancia en mi memoria es un derroche,
una inmensa fortuna en el desierto,
una flor en las manos de un cosaco,
un tiempo en que creí no tener nada
y sin saberlo tuve lo más grande:
esa firme creencia en que los años
pondrían a mis pies el mundo entero.
La infancia se parece a esos regalos
que a los niños les hacen para luego,
diciendo que los guarden, que algún día
aprenderán sin duda a utilizarlos.
La infancia es un regalo que disgusta
porque uno no sabe de qué sirve,
y, cuando al fin lo entiende, ya lo ha roto.


Vicente Gallego



A minha infância na memória é um desperdício,
uma imensa fortuna no deserto,
uma flor nas mãos de um cossaco,
um tempo em que julguei nada ter
e tive sem saber o mais importante,
a crença firme de que os anos
me poriam aos pés o mundo inteiro.
A infância é parecida com esses presentes
que se dão às crianças para mais tarde,
dizendo-lhes guardai-os, que um dia
aprendereis a usá-los.
A infância é um presente que desagrada,
porque não sabemos para que é que serve
e, quando aprendemos, já o quebrámos.


(Trad. A.M.)

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17.3.12

Vicente Gallego (Quando vieres)





CUANDO VENGAS





Cuando vengas,
cuando quieras meter
tu solución opaca en mi costado,
donde se afila y duele
el hueso, el gran cobarde;
cuando un día se apague nuca adentro
la ráfaga del ser con un murmullo
de fósforo quemado y se deshagan,
polvo al aire de oro,
las alas del sentido,
¿dónde cabrá una aguja, la más fina,
la punta tan siquiera del lamento?


Lo que llaman vivir: una tal furia
como la dan de balde en este valle
convertida en arena al primer soplo.


Poco vale lo todo, la aberrante
trabazón de los mundos
que una gota disuelve de honda sombra
brotada en el cerebro.


Cuando vengas, mi muerte,
cuando se abra el párpado hasta el pánico
y de su tallo abajo caiga el ojo,
cuando llegue la hora
de la hora,
¿he de ver al trasluz
la cuarta hoja
del trébol del porqué,
o será
solamente
un irse en vano,
sin querer, sin saber,
un rodar de lo sordo
a lo más ciego,
un escueto tragarse
la lengua hasta el pulmón,
solo en lo solo?



Vicente Gallego





Quando vieres,
quando quiseres espetar-me
nas costas a tua solução opaca,
onde o osso se aguça e dói,
esse grande cobarde;
quando um dia se apagar nuca adentro
o clarão do ser com um murmúrio
de fósforo queimado e se desfizerem,
como pó no ar,
as asas do sentido,
onde caberá uma agulha, a mais fina,
a ponta tão só do lamento?


O que se chama viver, uma tal fúria
como a dão em vão neste vale
convertida em areia ao primeiro sopro.


Pouco vale tudo, a aberrante
ligação dos mundos
que uma gota dissolve de funda sombra
brotada no cérebro.


Quando vieres, morte minha,
quando abrir a pálpebra até ao pânico
e do corte cair o olho ao chão,
quando chegar a hora
da hora,
verei em contraluz
a folha quarta
do trevo do porquê,
ou será
apenas
um ir-se em vão,
sem querer, sem saber,
um rodar do surdo
ao cego,
um simples engolir
a língua até ao fundo,
só no só?


(Trad. A.M.)

.

23.1.12

Vicente Gallego (O apelo da selva)





LA LLAMADA DE LA SELVA




Siempre fue la tristeza
un dócil animal de compañía
con el que yo he jugado algunas tardes.
Sin apretar los dientes me estiraba del brazo,
paseaba conmigo, se sentaba a mis pies
en los fríos inviernos.
En los días aciagos, por probar su obediencia,
le lanzaba mi alma, y ella me la traía
dulcemente empapada en su aliento doméstico.
Siempre fue la tristeza
un dócil animal de compañía,
que hace tiempo ha adoptado
esta fea costumbre de morder a su amo.


Vicente Gallego







Sempre foi a tristeza
um dócil animal de companhia
com quem brinquei algumas tardes.
Esticava-me o braço sem apertar os dentes,
passeava comigo, sentava-se a meus pés
nos frios invernos.
Nos dias aziagos, a experimentar-lhe a obediência,
atirava-lhe a alma e ela trazia-ma
docemente empapada em seu bafo doméstico.
Sempre foi a tristeza
um dócil animal de companhia
que apanhou há algum tempo
este feio costume de morder o dono.


(Trad. A.M.)

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8.11.11

Vicente Gallego (O sorriso)






LA SONRISA





Es un puente que acerca
geografías humanas. Le fiamos
la burla y la alegría por igual.
Se parece a los ríos, y a la luna,
y a nada se parece. Yo la he visto
brillar como la luna y fluir como un río
recorriendo unos labios de mujer.
Puede ser un regalo, una condena,
cohabitar con el necio y encubrir al traidor.
Mi corazón le debe la memoria
de los seres que he amado y que perdí,
pues el tiempo, que borra en mi recuerdo
el perfil de sus rostros, no empaña sus sonrisas,
y en sus sonrisas vive extrañamente
la clara imagen, fiel,
de todo cuanto fueron para mí.
La sonrisa nos salva y debería
conservarla la tinta,
como una huella dactilar del alma.


Vicente Gallego






Eis uma ponte que acerca
geografias humanas. Fiamos-lhe
igualmente a burla e a alegria.
Assemelha-se aos rios, à lua,
e com nada se parece. Eu o vi
brilhar como a lua, fluir como um rio,
percorrendo uns lábios de mulher.
Pode ser um presente ou uma punição,
coabitar com o néscio, encobrir o traidor.
Meu coração lhe deve a lembrança
dos seres que amei e perdi,
o tempo a apagar-lhes o contorno do rosto,
mas sem lhes turvar o sorriso,
onde vive singularmente
a imagem clara e fiel
de quanto foram para mim.
O sorriso nos salva, devia era
conservar sempre a tinta,
qual impressão digital da alma.


(Trad. A.M.)


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30.8.11

Vicente Gallego (Profissão de fé)






PROFESIÓN DE FE




Quizá debiera hoy felicitarme,
recibir mi cordial enhorabuena
por tantos equilibrios, por estar
aquí, sencillamente,
sencillamente pero nada fácil
habitar esta tarde, haberla conquistado
a través de batallas,
caídas, días grises, desamores, olvidos,
pequeños triunfos, muertes
muy pequeñas también,
pero también muy grandes.
Haber llegado aquí, hasta esta luz
que anoto para luego,
para acordarme luego, cuando sea difícil
admitir la existencia de esta tarde
a la que llego solo, disponible,
sano, joven aún, y decidido incluso
a olvidar el cansancio, la experiencia,
convencido de nuevo de que sí,
de que a partir de hoy, acaso, todo
lo que tanto he soñado, todavía,
pudiera sucederme.



Vicente Gallego






Talvez devesse hoje felicitar-me,
receber meus parabéns
por tanto equilíbrio, por estar
aqui, singelamente,
singelamente mas nada fácil
habitar esta tarde, conquistá-la
através de batalhas,
quedas, dias cinzentos, desamores, esquecimentos,
pequenos triunfos, mortes
muito pequenas também,
mas também muito grandes.
Chegar aqui, a esta luz
que anoto para depois,
para recordar depois, quando for difícil
admitir a existência desta tarde
a que aporto sozinho, disponível,
são, ainda jovem e decidido mesmo
a olvidar o cansaço, a experiência,
convicto novamente de que sim,
a partir de hoje, porventura, tudo
aquilo que sonhei, ainda,
poderá me acontecer.


(Trad. A.M.)

.

13.4.11

Vicente Gallego (Projectos de futuro)






PROYECTOS DE FUTURO




Esta tarde soy rico porque tengo
todo un cielo de plata para mí,
soy el dueño también de esta emoción
que es nostalgia a la vez de los días pasados
y una dulce alegría por haberlos vivido.
Cuanto ya me dejó me pertenece
transformado en tristeza, y lo que al fin intuyo
que no habré de alcanzar se ha convertido
en un grato caudal de conformismo.
Mi patrimonio aumenta a cada instante
con lo que voy perdiendo, porque el que vive pierde,
y perder significa haber tenido.
Ya no tengo ambiciones, pero tengo
un proyecto ambicioso como nunca lo tuve:
aprender a vivir sin ambición,
en paz al fin conmigo y con el mundo.


Vicente Gallego






Esta tarde sou rico porque tenho
um céu todo de prata para mim,
sou o dono também desta emoção
que é saudade igualmente do passado
e uma doce alegria por tê-lo vivido.
Tudo quanto me deixou me pertence
transformado em tristeza, e o que afinal intuo
que não hei-de alcançar converteu-se
num grato caudal de conformismo.
Meu património aumenta a cada instante
com aquilo que vou perdendo, porque quem vive perde,
e perder significa ter tido.
Não tenho já ambições, mas tenho
um projecto ambicioso como nunca tive:
aprender a viver sem ambição,
em paz por fim comigo e com o mundo.


(Trad. A.M.)

.

4.3.11

Vicente Gallego (O eterno retorno)






EL ETERNO RETORNO




El ascensor de casa de mis padres,
un pub con reservado, la playa de Canet,
aquel piso alquilado con amigos,
unos cuantos hostales, y otros tantos jardines
que hay en esta ciudad.
Muchas veces, pensar en el amor me devuelve a esos sitios
que no guardan memoria del amor, pero que sí conservan
la fuerza de la carne que desató su nombre.
Recordar sentimientos es un arduo trabajo
- como cuidar enfermos terminales o embalsamar cadáveres -
que uno suele quedarse sin cobrar.
Sin embargo, el recuerdo del sexo no se muere,
sus escenas las guarda
nuestra más fiel memoria congeladas,
una extraña memoria que nos deja
devolverles la vida algunas veces
con la sabia asistencia
de nuestras propias manos, pues su semilla queda
enterrada en el cuerpo, y rebrota con fuerza renovada
desde dentro del cuerpo
si el deseo la riega y le da su calor.
Toda felicidad acaba siendo
una rota muñeca con que el hombre se engaña,
pues la dicha que muere nunca vuelve
y su cuerpo se mezcla con el polvo;
pero el placer renace de sí mismo
y se renueva
con la fuerza admirable de cualquier vegetal.


Con el amor que tuve a las mujeres
he ido construyendo un cementerio,
pero el placer que hallé sobre sus cuerpos
lo convierte a menudo en un jardín.



Vicente Gallego





O elevador da casa de meus pais,
um pub com reservado, a praia de Canet,
aquele andar arrendado com amigos,
umas quantas pensões e outros tantos jardins
que há nesta cidade.
Muitas vezes, pensar no amor devolve-me a esses sítios
que não guardam lembrança do amor,
mas conservam sim
a força da carne que desatou seu nome.
Recordar sentimentos é trabalho árduo
- como embalsamar cadáveres ou cuidar de doentes terminais –
que se costuma deixar por cobrar.
Todavia, a lembrança do sexo não morre,
as cenas guarda-as congeladas
a nossa mais fiel memória,
uma estranha memória que nos deixa
às vezes devolver-lhes a vida
com a sábia ajuda
de nossas próprias mãos, pois a semente fica
enterrada no corpo, rebrotando com força renovada
de dentro do corpo
se o desejo a rega e lhe dá seu calor.
Toda a felicidade acaba por ser
uma boneca rasgada com que o homem se ilude,
pois a ventura que morre jamais volta
e o seu corpo funde-se com o pó;
mas o prazer renasce de si mesmo e renova-se
com a força admirável de qualquer vegetal.


Com o amor que tive às mulheres
fui construindo um cemitério
mas o prazer que achei em seus corpos
converte-o amiúde num jardim.



(Trad. A.M.)

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31.12.10

Vicente Gallego (Uma história vulgar)






UNA HISTORIA VULGAR




Qué extraño es de repente todo esto
cuando te pasa a ti: que se arruine la carne,
que el entusiasmo falle, esos dos baluartes
que jamás se rindieron, ni siquiera
cuando todo tembló en algún momento.
La realidad te alcanza, y el mundo te parece
un chicle masticado que molesta
retener en la boca sin sabor. Vas llegando
donde jamás pensaste que llegaras,
porque no piensa el joven seriamente
- y ése ha sido el regalo más grande de la vida -
que su destino sea el deterioro.
Es vulgar esta historia como aquellas
que leías distante en los versos ajenos:
otro hombre comprende que ha gastado
para siempre la parte más hermosa
y también la más breve de su tiempo.
Es vulgar esta historia,
y al mundo no le importa.
Lo que tiene de nuevo es que por fin
ese hombre eres tú.


Vicente Gallego





Que estranho é de repente tudo isto
quando te acontece a ti: arruinar-se a carne,
faltar o entusiasmo, esses dois baluartes
que jamais se renderam, nem mesmo
quando tudo tremeu em algum momento.
A realidade apanha-te e o mundo parece-te
um chiclete mastigado que desagrada
manter na boca sem sabor. Vais chegando
onde jamais pensaste que chegarias,
porque um jovem não pensa seriamente
- esse, aliás, o presente maior da vida –
que o seu destino seja a degradação.
É vulgar esta história como aquelas
que lias distante nos versos alheios:
outro homem compreende que gastou
para sempre a parte mais preciosa
e também a mais breve do seu tempo.
É vulgar esta história
e ao mundo não lhe interessa.
O que tem de novo é que agora
esse homem és tu.


(Trad. A.M.)

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14.10.10

Vicente Gallego (Nas horas escuras)






EN LAS HORAS OSCURAS





En las horas oscuras
que van creciendo en nuestras vidas
al igual que la noche se alarga en el invierno,
en esas horas, a menudo,
una imagen tenaz y hermosa me consuela.
Regreso hasta una playa de otro tiempo
todavía cercano. Es un día precioso
de final de septiembre, brilla el mar
con su estructura lenta, sugestivo y exacto
como un cuchillo.
Y no estoy solo,
un grupo de muchachas me acompaña;
el sol dora sus cuerpos de diecisiete años,
y es ya fresca la brisa, y en sus nucas
la humedad reaviva el aroma a colonia.
La tarde es un clamor de tiempo invicto,
y las muchachas ríen, y me dan su alegría,
aunque no amo a ninguna,
y hay un aire de adiós en cada cosa:
en el verano aquel, en aquellas muchachas
que desconozco hoy, y en la luz de la playa.


Apuré aquel momento agradecido,
al igual que se goza un hermoso regalo,
en su dicha sereno, destinado a perderse
tras la felicidad frecuente de esos años.
Y ahora comprendo que en aquella tarde
algo más que belleza se ocultaba,
porque su luz me salva, muchas veces,
en las horas oscuras.
En las horas oscuras me consuela
una imagen tenaz de la alegría.
Y yo aún me pregunto por qué vuelve,
y qué es lo que perdí en aquella playa.



Vicente Gallego



[Cervantes]






Nas horas escuras
que vão crescendo em nossas vidas
tal como a noite fica maior no Inverno,
nessas horas, amiúde,
uma imagem me consola bela e tenaz.
Retorno a uma praia de outro tempo
ainda próximo. É um dia estupendo
de fim de Setembro, brilhando o mar
em sua estrutura lenta, sugestivo e exacto
como um punhal.
E eu não estou só,
há um grupo de raparigas;
o sol doura-lhes os corpos de dezassete anos,
é já fresca a brisa e a humidade
reaviva-lhes nas nucas o aroma de colónia.
A tarde é um clamor de tempo invicto,
riem as raparigas e dão-me a sua alegria,
embora eu não ame nenhuma,
e há um ar de adeus em cada coisa:
nesse Verão, nessas raparigas
que hoje desconheço e na luz da praia.


Saboreei agradecido tal momento,
assim como se goza um belo presente,
em sua ventura sereno, destinado a perder-se
após a felicidade frequente desses anos.
E agora compreendo que nessa tarde
ocultava-se algo mais que beleza,
porque a sua luz me salva, muita vez,
nas horas escuras.
Nessas horas escuras consola-me
uma imagem tenaz da alegria.
E eu pergunto-me ainda por que volta
e o que foi que eu perdi naquela praia.


(Trad. A.M.)

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30.4.10

Vicente Gallego (O que requeiro ao dia)






LO QUE AL DÍA LE PIDO




Lo que al día le pido ya no es
que me cumpla los sueños, que me entregue
los deseos cumplidos de otros días,
porque al fin he aprendido que los sueños
son igual que las alas de un insecto
y al tocarlos el hombre se deshacen;
y es que un sueño al cumplirse es otra cosa
que no ayuda a volar.
Lo que al día le pido es ese sueño
que al rozarlo se parta en otros sueños
lo mismo que una bola de mercurio,
y que brille muy lejos de mis manos.
Lo que al día le pido empieza a ser
más difícil incluso de alcanzar
que los sueños cumplidos, porque exige
la fe antigua en los sueños.
Lo que al día le pido es solamente
un poco de esperanza, esa forma modesta
de la felicidad.



Vicente Gallego







O que requeiro ao dia não é já
que realize os meus sonhos, ou me dê
os desejos realizados dos outros dias,
porque aprendi afinal que os sonhos
são como as asas de um insecto,
que se desfazem quando o homem lhes toca;
aliás, um sonho ao realizar-se é já outra coisa,
que não ajuda a voar.
O que requeiro ao dia é aquele sonho
que ao tocar-lhe se parta em outros sonhos,
tal como um bola de mercúrio,
e brilhe longe das minhas mãos.
O que requeiro ao dia começa a ser
inclusive mais difícil de alcançar
do que os sonhos realizados, porque exige
a fé antiga nos sonhos.
O que requeiro ao dia é apenas
um pouco de esperança,
essa forma modesta de felicidade.



(Trad. A.M.)

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