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20.7.25

Manuel Moya (Razão para el-rei D. Sebastião)




RAZÓN PARA EL REY DON SEBASTIÁN 

 

Quien teme a sus sueños es sabio,
y el que escucha la fuente y observa sus peces
y en ellos posa su pequeña vida
para descubrir en sí mismo el hechizo inmaculado
de la quietud y el retoño.
Pero quien rehuye a los sueños prepara ya su muerte,
cada día sube hasta su casa sabiendo que hace tiempo
su casa es un sudario y su rostro en el espejo
el frío rostro de una estatua esculpida en el aire.
Y quizás fueran tus sueños, devastadores, locos,
del todo irrealizables, los que aún retumben en las calles
y den a tu figura el lustre que la vida niega siempre.
La muerte a todos cumple, pero limpios y dorados
son los sueños que nunca se realizan.
Todos en el fondo lo intuimos:
empezamos a morir justo ese día
que decidimos aceptar nuestro fracaso
y horrorizados olvidamos en el campo de batalla
nuestros sueños.
 

Manuel Moya 

 

Quem teme seus sonhos é sábio,
e também o que escuta a fonte e observa seus peixes
e neles pousa sua pequena vida
para descobrir em si mesmo o feitiço imaculado
da quietude e do renovo.
Mas quem evita os sonhos prepara já sua morte,
cada dia entra em casa sabendo que há muito
sua casa é um sudário e seu rosto no espelho
o frio rosto de uma estátua lavrada no ar.
E talvez fossem teus sonhos, loucos, devastadores,
de todo irrealizáveis, os que ainda retumbem na sruas
e dêem a teu perfil o lustro que a vida nega sempre.
A morte a todos cumpre, mas limpos e dourados
são os sonhos que nunca se realizam.
Todos no fundo o intuímos:
começamos a morrer justo no dia
em que decidimos aceitar o nosso fracasso
e como horror esquecemos no campo de batalha
nossos sonhos.


(Trad. A.M.)

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31.7.24

Manuel Moya (Loa a Portugal)

 



LOA A PORTUGAL 

 

Dichosos los pueblos que aguardan aún el mediodía,
los que aún aran sus campos y muelen su centeno
y el pan recién cocido reparten en su mesa.
Dichosos los pueblos que zurcen el mar ola por ola
los que han hecho del mar su casa y su gobierno,
los que al acercarse al mar, le siguen ofrendando
frescas flores bermejas.
 

Manuel Moya 

 

Ditosos os povos que aguardam ainda o meio-dia,
os que ainda lavram seus campos e moem seu centeio
e o pão fresco repartem em sua mesa.
Ditosos os povos que cosem o mar onda por onda,
os que fizeram do mar sua casa e seu governo,
os que ao abeirar-se do mar, continuam a ofertar-lhe
frescas flores vermelhas.
 

(Trad. A.M.)


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13.5.24

Manuel Moya (Andaluzia)




ANDALUCÍA 

 

No sé si tengo patria, de verdad que no lo sé,
pero siento que si yo tuviera patria
sería esta luz,
estos castaños, estas encinas, este calabobo
que besa hoy la tierra,
pero yo no tengo patria,
porque mi patria son los hombres
que labraron estos cerros,
los que plantaron estos árboles,
los que fueron a la siega, los que majaron el gazpacho
bajo la bendita sombra del olivo
y encalaron sus casas
e hirieron con su voz rasgada las lentas noches del invierno,
los que llevaron sus bueyes hasta el agua,
los del cucharro y el mancaje,
los de la luna tatuada entre sus cejas.

Mi patria, si es que tengo patria,
es mi padre dejándose la vida sobre el surco,
las manos de mi madre sacando agua del pozo,
ésa es y fue siempre mi patria,
la que hunde sus rodillas en el tiempo,
la de la luz por siempre hambrienta,
la vencida siempre, la mil veces humillada,
la siempre renacida, la que en la luz
labra su sino y su bandera.
 

Manuel Moya

  

Não sei se tenho pátria, de verdade não sei,
mas sinto que se tivesse pátria, seria esta luz,
estes castanheiros e azinheiras,
esta chuva molha-tolos
que beija hoje a terra,
mas eu não tenho pátria
porque a minha pátria são os homens
que lavraram estes cerros,
os que plantaram estas árvores,
os que foram à segada, os que manjaram o gaspacho
à sombra bendita da oliveira
e caiaram as casas
e feriram com sua voz rasgada as lentas noites de inverno,
os que levaram os bois a beber,
os da lua tatuada na testa.

Minha pátria, se é que tenho pátria,
é meu pai largando a vida sobre a seita,
as mãos de meu pai a tirar água do poço,
essa é e foi sempre a minha pátria,
a que afunda os joelhos no tempo,
a da luz faminta para sempre,
a sempre vencida, mil vezes humilhada.
a sempre renascida, a que na luz
lavra sua sina e bandeira.

(Trad. A.M.)

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19.6.19

Manuel Moya (Pássaros furtivos)





PÁJAROS FURTIVOS



Se hielan los postigos
en esta noche densa.
Los árboles, distantes,
ofician su espesura.
La lluvia que te sigue,
el calor que has injertado,
recorren esta noche
de pájaros furtivos.

Se hielan los cristales
y es nada cuanto amaste,
nada la pátria que te acoge,
la voz con que recuerdas.


Manuel Moya




Gelam as portadas
nesta noite densa.
As árvores, distantes,
celebram sua espessura.
A chuva que te segue,
o calor que enxertaste,
percorrem esta noite
de pássaros furtivos.

Gelam os vidros
e é nada quanto amaste,
nada a pátria que te acolhe,
a voz com que recordas.

(Trad. A.M.)

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11.9.17

Manuel Moya (Helmintia)





HELMINTIA



Cuando llegues procura no olvidar
de dónde vienes,
a quién debes tu viaje
y a qué causa lo dedicas.
Si decides quedarte, quédate
y si partir, ahí tienes la nave.
Ahora bien, cualquiera que sea tu decisión,
el resto de tus días te sabrás equivocado
y a la vista de esos muros
tentados por el óxido,
gustarás envanecerte en el Dorado
que dejaste tantas veces escapar.
Por eso, cuando llegues
a la isla procura responder
a qué timón te debes, qué viento te empuja,
por qué, por qué viniste,
acaso así te atrevas a salvar
esa distancia entre fracaso y dignidad,
entre el águila y la presa.


MANUEL MOYA
 Interior con islas
(2006)




Quando chegares não te esqueça
donde vens,
a quem deves a viagem
e a que causa a dedicas.
Se decidires ficar, fica,
e se partires, aí tens a nave.
Ora bem, seja qual for a decisão,
lamentarás o erro pelo resto dos teus dias
e à vista desses muros
tentados pelo óxido,
provarás a vaidade no Eldorado
que tanta vez te escapou.
Por isso, quando aportares
à ilha procura responder
a que timão te deves, que vento te empurra,
porquê, porque é que vieste,
talvez assim te atrevas a salvar
a distância entre fracasso e dignidade,
entre a águia e a sua presa.


(Trad. A.M.)

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22.9.15

Manuel Moya (Têm sede)





TIENEN



Tienen
sed los campos.
Ha llovido poco últimamente.
Pasaron las tormentas
y no dejaron nada.
Sacaron a los ídolos
y no vino la lluvia.
La lluvia viene cuando quiere.
No tiene su sazón
hora fijada. Mucha o poca,
la lluvia jamás mide
cuanto otorga, ni prevé
dónde será bien recibida.
Llueve con simpleza,
simplemente.
Se deja llover por puro gusto.
No castiga la lluvia, no condena.
Es un don la lluvia, y no lo sabe.

MANUEL MOYA
Sitios del agua
(2001)



Têm sede os campos.
Choveu pouco ultimamente.
Passaram as tempestades
e não deixaram nada.
Tiraram os ídolos
e a chuva não veio.
A chuva vem quando quer.
A sua estação não tem
hora certa. Muita ou pouca,
a chuva nunca mede
o que dá, nem prevê
onde é que será bem recebida.
Chove simplesmente,
com simplicidade.
Chove por puro gosto.
Não castiga a chuva, não condena.
É um dom, a chuva, e não o sabe.

(Trad. A.M.)

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26.5.15

Manuel Moya (Não deixes que te arranquem uma tábua)





No consientas que arranquen una tabla de tu choza.
De consentirlo hoy, mañana volverán,
cuando arrecie el frío o el tedio los carcoma,
hasta que tu casa no sea más que un solar inhóspito,
o quede lejos, o ni exista acaso.
Sea tu casa todo
y en ella duermas hasta que rompa el alba
y entres en ella como quien entra en un río.
Mas cuando de ella te alejes, lleva en ti cada una de sus tablas,
sus muros, su techumbre, los besos que te esperan,
y así, del tifón defiéndela,
de la miseria y la justicia de los hombres,
defiéndela de Dios y de la noche,
del gobernador, de sus esbirros
y si cae o la derriban, álzala, como la niebla se alza en el otoño
cuando el sol aún no ha cuajado en el cielo.
No consientas que arranquen ni una sola tabla de tu choza.

Manuel Moya

[Nodo 50]




Não deixes que te arranquem uma tábua da choça.
Se o permitires hoje, amanhã voltarão,
quando o frio apertar ou o tédio os roer,
até não ser tua casa mais que um sítio inóspito,
ou ficar longe, ou quiçá nem existir.
Que tua casa seja tudo
e nela durmas até romper a aurora
e nela entres como quem entra num rio.
Mas quando te apartes dela, leva contigo as tábuas,
as paredes, o telhado, os beijos que te esperam.
Defende-a da tempestade,
da miséria e justiça dos homens,
defende-a de Deus e da noite,
do governador e dos seus esbirros.
E se cair ou a derrubarem, levanta-a,
assim como a névoa se ergue no Outono
antes de o sol se coalhar no céu.
Não permitas que te arranquem sequer uma tábua da choça.

(Trad. A.M.)

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26.8.13

Manuel Moya (De tudo, tudo)





De entre todo, quisiera la riqueza.
Sí, ser rico. Silbar, tenerlo todo,
de nada preocuparme,
mirar al cielo y decidir: “es mío el cielo,
mía la nube, ese color, esas calandrias”.
Que todo fuera mío, así la tarde
y la mano que ha lanzado el pedrusco,
mío todo, mío todo hasta caer exhausto de riqueza,
hasta molerme la espalda y los labios de riqueza,
hasta que el riñón y las uñas me estallen de riqueza.
Rico, sí,
como a su manera lo es la nieve o lo es la nutria,
rico hasta quedar exánime,
sin nada que decir, hasta que me arda el cuerpo,
tan rico como el clavo de una puerta,
como la luna tras el álamo,
o la garceta que remonta el agua
con un pececillo plateado,
rico y que al salir de casa todos me señalen:
ahí va él, tan ricamente como el pájaro
que cruza las altas cordilleras
y viene a anidar junto al Gran Río.
Quiero ser rico, muy muy rico,
que hasta me enferme ser tan rico,
que hasta me avergüence ser tan rico,
que todo me sobre, que prescinda de todo,
que nada me fuerce, que ante nada me incline,
que agradezca un mendrugo
mucho más que un diamante.

Manuel Moya


[Nodo 50]



De tudo, tudo, queria a riqueza.
Sim, ser rico. Assobiar, ter tudo,
não me preocupar com nada,
olhar para o céu e dizer: “é meu o céu,
minha a nuvem, aquela cor, as calhandras”.
Que tudo fosse meu, a tarde
e a mão que lançou a pedra,
tudo meu, tudo até tombar exausto de riqueza,
até me racharem de riqueza as costas e os lábios,
até rebentarem de riqueza as unhas e o rim.
Rico, sim,
como o são a seu modo a neve ou a lontra,
rico até ficar sem tino,
sem nada que dizer, até o corpo me arder,
tão rico como o prego de uma porta,
como a lua por trás do álamo,
ou a garça que levanta da água
com um peixinho prateado,
rico e que ao sair de casa todos me apontassem:
ali vai ele, tão ricamente como o pássaro
que atravessa as altas cordilheiras
e vem fazer ninho ao pé do Grande Rio.
Quero ser rico, muito muito rico,
até cair doente de tão rico,
até me envergonhar de ser tão rico,
que tudo me sobeje e prescinda de tudo,
que nada me force, não me incline ante nada,
que agradeça uma côdea de pão
bem mais do que um diamante.

(Trad. A.M.)

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7.7.13

Manuel Moya (Não os homens)





NO LOS HOMBRES 

                       (A mi padre, a quien tanto esperaba cada tarde de mi infancia)


No los hombres
que vuelven de Hispania o de Cartago
cegados por el mirto o por el oro,
no aquéllos, cuyos torsos
perturban los jardines,
no los estrelleros, los escribas
ni el vencedor de Farsalia;
desde luego no los príncipes
ni el gladiador
que volvíó a eludir la muerte,
no el impúdico tribuno, ni el hebreo
tonante, inexpresivo,
al que temí menos por su sangre
que por su misterio,
no ninguno de los dioses
que dicen verdaderos
a quienes en su temor y en su codicia
tantos se encomiendan,
sino ver a mi padre
entrando solo en la ciudad
herido y sin escudo,
deslumbrante.


MANUEL MOYA
Taller de máscaras
(2001)



Não os homens
que voltam de Hispania ou Cartago
cegos do mirto ou do ouro,
não esses, cujos torsos
perturbam os jardins,
não os astrólogos, os escribas,
nem o vencedor de Farsalia;
não os príncipes desde logo,
nem o gladiador
que voltou a iludir a morte,
não o tribuno impúdico, nem o hebreu
trovejante, salamurdo,
que menos por seu sangue temi que pelo mistério,
não, nenhum desses deuses
que dizem verdadeiros
e a quem tantos se encomendam
em seu temor e cobiça,
apenas ver meu pai
entrar sozinho na cidade
ferido e sem escudo,
deslumbrante.

(Trad. A.M.)

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17.6.13

Manuel Moya (Canção do Tejo)





CANCIÓN DEL TAJO



Me quiero navegable como el Tajo
y que un hato de lucios o de tencas
salten por mi vientre.
En invierno quiero dar calor a una comarca
y en verano arrancar el escalofrío de un niño.
Me quiero navegable
y que los barcos crujan en mis huesos
y bailen las muchachas
al compás de una orquesta,
que los viejos pesquen en mi orilla
y no falte al arenero su jornal, su vaso de alma.
Me quiero navegable y ser por un momento
reflejo de esos pájaros
que cruzan volando el continente,
nubes a quienes nada importa
quedarse en el camino
o deshacerse como uva en el lagar del cielo.
Me quiero navegable y estar pasando a veces
y cantar a mi modo
canciones muy sencillas y tristes.

Manuel Moya



Navegável me quero como o Tejo
e que um monte de lúcios ou tencas
me saltem por cima do ventre.
No Inverno quero dar calor ao concelho
e arrancar no Verão o calafrio de alguém.
Navegável me quero
e que os barcos me ranjam nos ossos
e bailem cachopas ao compasso da orquestra,
que os velhos pesquem na margem
e ao areeiro não falte o jornal nem o copo.
Navegável me quero, ser por instantes
reflexo dos pássaros que voam cruzando o céu,
nuvens a quem nada importa
ficar pelo caminho
ou desfazer-se quais uvas no lagar do céu.
Navegável me quero, passar por passar
e cantar a meu modo
cantigas muito simples e tristes.

(Trad. A.M.)



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