Mostrar mensagens com a etiqueta Antonio Rivero Taravillo. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Antonio Rivero Taravillo. Mostrar todas as mensagens

22.9.18

Antonio Rivero Taravillo (O frigorífico)




EL FRIGORÍFICO



Nuestro diccionario no cuenta
con voz exacta para su sonido,
una onomatopeya que describa
este ruido que ahora
emite lamentándose.

Como tripas sonando
tras mala digestión o hambre de antiguo,
él, que guarda nuestra comida,
suelta la queja de un mamut
que duerme y sueña
en esa glaciación discreta
tras de la puerta blanca.

Solloza lastimero,
y te dan ganas
de darle unas pastillas
del cajón silencioso que hay al lado.

¿Qué nos quiere decir, tan gemebundo?
¿Por qué musita con sus labios yertos
en su intestino oscuro?

¿Nos reprenden la carne, las verduras,
por no estar presos, y seguir
a su costa nuestro destino
de estar afuera y vivos, escuchándolo?


Antonio Rivero Taravillo




O dicionário não tem
uma entrada exacta para aquele som,
uma onomatopeia que descreva
aquele ruído que está a fazer agora,
como queixando-se.

Quais tripas roncando
sobre uma má digestão ou fome antiga,
ele, guardião da nossa comida,
solta a queixa de um mamute
que dorme e sonha
nessa glaciação discreta
por trás da porta branca.

Soluça ressentido,
e até dá vontade
de lhe dar umas pastilhas
do gavetão silencioso que há do lado.

O que nos quer dizer, tão gemebundo?
Porque é que sussurra, de lábios hirtos,
nos seu escuro íntimo?

Repreendem-nos a carne, as verduras,
por não estarmos presos lá dentro, vivendo
nosso destino de estar fora e vivos, a ouvi-lo?

(Trad. A.M.)

.

31.7.18

Antonio Rivero Taravillo (Meados de Outubro)






MITAD DE OCTUBRE



Todavía los cementerios
se aroman solitarios,
ya lavada la cara
para el Día de los Difuntos.
En las tumbas los líquenes
roban su nombre a los muertos
y se desposan con la piedra
escribiendo a su antojo el epitafio,
otros linajes, fechas diferentes.
En la ciudad de los vivos,
en un caballete invisible
se alza el lienzo del día;
los puestos de castañas otorgan
su niebla a la tarde de otoño.

Antonio Tivero Taravillo




Ainda os cemitérios
se perfumam solitários,
lavada a cara já
para o Dia dos Defuntos.
Nas campas os líquenes
roubam o nome aos mortos
e casam-se com a pedra
escrevendo a seu bel talante o epitáfio,
outras linhagens, datas diferentes.
No cidade dos vivos,
num cavalete invisível
ergue-se a tela do dia;
os assadores de castanhas outorgam
a sua névoa à tarde de outono.

(Trad. A.M)


>>  Fuego con nieve (blogue) / Circulo de poesia (5p) / Wikipedia

.