29.11.23

Osvaldo Picardo (À pesca, com meu pai)

 


DE PESCA CON MI PADRE

 

Cae el anzuelo en el tiempo, a su tiempo.
Algunos peces morderán.
Salpicarán sus colores.
Veré en mis manos la desesperación:
sus ojos tan distintos e iguales como mundos acabados.

Cae el anzuelo y se lo olvida
largamente.
Algo podrido en el aire. Podrido
de algas, orines presurosos
y mejillones al sol.
Cruelmente afilado en el tiempo,
en la tanza tendida sobre el mar oscuro.

Siempre veníamos acá con mi padre.
En la barranca abandonada del kaiser
para mirar un instante, de pie, desde ahí,
las arenas gruesas de la playa
y el derrumbre encrespado de las olas.
Bajábamos con los pies desnudos
y el corazón apretado contra el mediodía.
La dirección del viento, las babas del diablo
y el revés del agua él sabía. Yo no.

Cae adentro y lejos, el anzuelo.
No hay otra manera
para que la carnada dé con la hoya escondida.
No es cuestión de tirar por tirar.
Hay que mirar
mirar la bajamar volviendo y ver entre
las rocas las plomadas oxidadas,
los collares de nylon: fracasos reconocibles,
propios.

El mar, siempre distinto -decía
no devuelve lo que se lleva.
Y siempre el aire olía así
entre una alegría de espinas y escamas.
Con él.
 

Osvaldo Picardo 

 

Cai o anzol no tempo, a seu tempo,
alguns peixes hão-de morder,
salpicados com suas cores.
E eu verei o desespero nas minhas mãos,
seus olhos tão iguais e diferentes
como mundos extintos.

Cai o anzol e esquecemo-lo 
longamente.
E no vento paira algo de apodrecido,
de algas, ouriços pressurosos
e mexilhões ao sol,
cruamente aguçado no tempo,
no fio de seda estendido sobre o escuro mar.

Vínhamos aqui sempre com meu pai,
primeiro na barraca abandonada do kaiser
para daí olhar em pé
as areias grossas da praia
e o ondular encrespado das vagas.
Descíamos então de pés nus
e o coração apertado contra o meio-dia.
A direção do vento, as babas do diabo 
e o revés da água, ele conhecia, eu não.

Cai dentro e distante, o anzol,
não há outro modo
para o isco penetrar na fossa submersa.
Não se trata de puxar por puxar,
Há que observar
,
observar a maré a vazar novamente e ver
entre as rochas as chumbadas oxidadas,
as cintas de nylon: fracassos próprios,
reconhecíveis.

O mar, diferente sempre – dizia –
não devolve aquilo que leva.
E o ar cheirava assim sempre,
numa alegria de espinhas e escamas.
Com ele.


(Trad. A.M.).


28.11.23

Manuel Vilas (Cocaína)




COCAINA 

 

Luz de la ciudad, te bebemos de noche.
 

Hacemos el amor tan cerca de la cocina,
es tan pequeño este piso,
que llega el olor de las tuberías como un olor de santidad
pegajoso y sucio,
sintético y torcido,
demasiado calor,
por todo tu cuerpo con tatuajes y escamas.
 

Luz de la ciudad, eres blanca como el sol.
 

Conozco gente de cincuenta y cinco años
que ocupa puestos importantes bajo las luces de la ciudad,
que hablan un español inmaculado,
que tienen el poder y la dicha social,
pero que no hacen el amor como tú y yo lo hacemos,
-si es que es amor y no mentira-
con esos gritos arrancados
-si es que son gritos y no ficciones-
a la piel, a la lengua, al ácido
de las enigmáticas baldosas del suelo,
que apenas aman así, a la manera nuestra
-rabia y poco futuro, ira y poca compasión-
y yo no entiendo que la vida sea otra cosa
que las blancas cabelleras
de tu carne hipócrita y regiamente desnuda
como si sonasen los himnos nacionales de Francia y Alemania,
de Rusia y España, de Suecia y Finlandia,
no en mitad de una Olimpiada,
sino en mitad de los extrarradios industriales.
 

Luz de la ciudad, te bebemos de noche.
 

A veces no nos dormimos en la madrugada y pensamos en Marte
y pensamos en las cenizas de los crematorios ascendiendo
-cuerpos carbonizados, gente que nació para decorar el cielo-
buscando su tumba en el aire contaminado
-el aire pleno de cenizas humanas que vienen de la tierra,
culos y lenguas, fémures y sacros, hígados y simiente-
siete horas seguidas mirando el plafón dorado allá en el techo
de un dormitorio traspasado por ruidos
de coches viejos y lejanos,
de puertas de vecinos que se abren;
y miramos una ventana,
presintiendo a través de las rendijas
la fuerza de las grúas que crean la vida y la historia.
 

Luz de la ciudad, te bebo desnudo.
 

Cuando tenga setenta años y ya no pueda,
ábreme en canal,
y tira mi corazón a los perros.
Y tú come con ellos,
pelea con ellos para que te dejen morder,
muérdelo como tú sabes,
perra,
mi corazón.
 

Te quiero.
 

Te quiero tanto.
 

Te quiero,
como los dinosaurios quieren la luz de las estrellas para beberla de noche,
como los leones en África devoran cebras con los riñones plenos de basura,
como los blancos comen negros con el corazón pleno de ilusiones blancas.
 

Luz de la ciudad, eres mi novia, mi espejo y mi alegría.
 

Me paso las noches gritando.
Contra la oscuridad, contra la luna,
gritando.
Desnúdate, perra,
gritos en mitad de la madrugada,
en mitad de las escaleras de los pisos baratísimos:
exaltación, demasiada exaltación.
 

Todo está blanco.
 

Desnúdate, perra. ¿Tiemblas? ¿Te asusto?
 

Luz de la ciudad, te bebemos de noche.
 

Luz de la ciudad, que también ilumina
a los perros,
a los negros,
a los niños,
a los santos,
a los resucitados,
a los ancianos,
a los pobres,
a los asesinos,
y a las mujeres,
 a las iniluminables mujeres.
 

Luz de la ciudad, te bebemos de noche.
 

Luz de la ciudad sobre tu cabello de ceniza Sulamita.
 

Tengo muchas ganas esta noche.
Te mataré. Te lo daré. Te daré eso.
Nos casaremos. Te lo daré, lo juro.
 

Te quiero.

 

Manuel Vilas

[Revista Turia]


 

 

 Luz da cidade, bebemos-te de noite.
 

Fazemos amor tão perto da cozinha,
é tão pequeno este andar,
que nos vem o cheiro das tubagens como um cheiro de santidade,
sujo e peganhento,
sintético e retorcido,
calor de mais,
por todo o teu corpo com escamas e tatuagens.
 

Luz da cidade, branca como o sol.
 

Conheço pessoas de cinquenta e cinco anos
ocupando lugares importantes sob as luzes da cidade,
que falam um espanhol imaculado,
que têm poder e posição social,
mas não fazem amor como eu e como tu
- se é que é amor e não mentira -
aos gritos
- se é que são gritos e não ficções -
arrancados à pele, à língua, ao ácido
dos mosaicos do piso,
que mal amam assim, ao nosso modo
- raiva e pouco futuro, ira e não compaixão -
e eu não entendo que a vida seja outra para além das brancas cabeleiras
de tua carne hipócrita e nua
como se tocassem os hinos nacionais de França e Alemanha,
de Rússia e Espanha, de Suécia e Finlândia,
não a meio dos Jogos Olímpicos,
mas a meio dos extra-rádios industriais.
 

Luz da cidade, bebemos-te de noite.
 

Às vezes não dormimos, de madrugada,
e pensamos em Marte
e nas cinzas dos crematórios subindo
- corpos carbonizados, gente que nasceu para decorar o céu -
a buscar o sepulcro no ar contaminado
- o ar carregado de cinzas humanas que vêm da terra,
línguas e cus, sacros e fémures, fígados e semente -
sete horas seguidas olhando a luz dourada no tecto
de um quarto trespassado por ruídos de carros velhos e distantes,
de portas de vizinhos que se abrem;
e olhamos uma janela,
pressentindo pelas frestas
a força das gruas que criam a vida e a história.
 

Luz da cidade, bebo-te desnudo.
 

Quando eu tiver setenta anos e já não puder,
abre-me o peito
e atira meu coração aos cães.
E come com eles também,
bulha com eles para te deixarem morder,
morde-o como tu sabes,
cachorra,
meu coração.
 

Amo-te.
 

Amo-te tanto.
 

Amo-te,
como amam os dinossauros a luz das estrelas para a beberem de noite,
como os leões em África devoram zebras com os rins cheios de lixo,
como os brancos comem os negros com o coração cheio de brancas ilusões.
 

 Luz da cidade, minha noiva, meu espelho, minha alegria.
 

Passo as noites a gritar.
Contra o escuro, contra a lua, gritando.
Despe-te, cachorra,
gritos a meio da madrugada,
a meio das escadas dos andares baratíssimos:
exaltação, demasiada exaltação.
 

Tudo está branco.
 

Despe-te, cachorra. Estás a tremer? Com medo de mim?
 

Luz da cidade, bebemos-te de noite.
 

Luz da cidade, que também ilumina
os cães,
os negros,
as crianças,
os ressuscitados.
os anciãos
os pobres,
os assassinos,
e as mulheres
as inilumináveis mulheres.
 

Luz da cidade, bebemos-te de noite.
 

Luz da cidade sobre teu cabelo de cinza Sulamita.
 

Tenho muita vontade esta noite.
Vou-te matar. Vou-to dar. Vou-te dar aquilo.
Casamo-nos. Vou-to dar, juro.
 

Amo-te.


(Trad. A.M.)

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26.11.23

Luís Filipe Castro Mendes (Acordar)




ACORDAR

 

Estranho as manhãs:
saímos do sono e do sonho para entrar num mundo
estrangeiro e diverso,
feito de ângulos rectos e de névoa densa.

Só o costume nos vai convencendo devagar
que esta é a realidade.
Pode ser.


Luis Filipe Castro Mendes

 .

24.11.23

Manuel Rico (Neve e penumbra)

 



Penumbra y nieve.
Trazo de tinta
sobre la luz
produce noche
e incertidumbre.

Produce abismos,
tierra de sombra.

Sueño la nieve
y en su reverso
lo oscuro busca
refugio y senda.

La vida en muerte.
La muerte en vida.

Manuel Rico

[Trianarts]

 

Neve e penumbra.
Traço de tinta
sobre a luz
gera noite 
e incerteza.

Gera abismos
terra de sombra.

Sonho a neve
e no reverso
o escuro busca
caminho e refúgio.

A vida na morte
a morte em vida.

 

(Trad. A.M.)

 .

23.11.23

Lauren Mendinueta (Assim passam os anos)

 



ASÍ PASAN LOS AÑOS

 

Pasan los años,
y aunque la vida me acusa de inmovilidad,
también yo he viajado.
Como una partícula de polvo 
he revoloteado por la casa y me he prendido a los libros.
Como un insecto he reposado a la orilla de las acequias,
o simplemente he sido una mujer que de tarde en tarde
ha mirado hacia el mar
buscando barcos olvidados por la neblina
y que vuelven a la memoria,
sin esperanza distinta de la muerte.

Lauren Mendinueta

[LALT]



Passam os anos,
e embora a vida me acuse de imobilidade,
também eu tenho viajado.
Como partícula de pó
revoluteei pela casa e prendi-me nos livros.
Como um insecto repousei na borda das levadas,
ou fui simplesmente uma mulher
olhando para o mar de tarde em tarde,
em busca de barcos esquecidos na neblina
e que voltam à lembrança,
sem esperança diferente da morte.

(Trad. A.M.)


>>  Poesia em si mesma/2007/PDF / LALT (5p)

 .

21.11.23

Louise Glück (Gretel na escuridão)

 



GRETEL NA ESCURIDÃO 

 

Este é o mundo que desejávamos.
Todos os que nos queriam mortos
estão mortos. Ouço o grito da bruxa
a rasgar o luar através de uma mortalha
de açúcar: Deus recompensa.
A língua dela desfaz-se em gás. … 

 Agora, longe de braços de mulheres
e memória de mulheres, na cabana do nosso pai
dormimos, nunca temos fome.
Por que não esqueço?
O meu pai tranca a porta, tranca o mal
fora desta casa, e passaram anos. 

Ninguém se lembra. Até tu, meu irmão,
nas tardes de estio olhas para mim como se
quisesses partir,
como se nunca tivesse acontecido.
Mas eu matei por ti. Vejo pinheiros armados,
as agulhas daquele forno dardejante – 

De noite volto-me para ti, para me abraçares
mas não estás lá.
Estarei sozinha? Há espiões
a sibilar no silêncio, Hansel,
ainda lá estamos e é real, real,
aquela floresta negra e o fogo ao rubro.
 

Louise Glück

(Trad. Inês Dias) 

[Arquivo de cabeceira

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19.11.23

Manuel Moya / Xi Shuao (Encosta abaixo)




PENDIENTE ABAJO

 

Resbalo sobre ti como piedra en el agua,
para luego hundirme, hundirme
hasta aparecer en tus ojos,
en tu temblor de juncia
rodando veloz por la pendiente del sueño.


Xi Shuao Quan

  

Resvalo sobre ti como pedra na água,
para depois afundar-me, ir ao fundo
até aparecer em teus olhos,
em teu tremor de junça
rebolando veloz pela encosta do sonho.


(Trad. A.M.)

.

18.11.23

Luis García Montero (Conversa com Enrique Morente)

 

CONVERSACIÓN CON ENRIQUE MORENTE 
 

Tu me oyes, Enrique,
nese mundo vuestro del enigma
y de la soledad.

Aquí,
mientras pasa el verano
con su rumor de estrellas,
y las olas meditan,
y la luna es más tibia
pensada sobre el mar de las preguntas,
y los sueños insisten en descifrar la noche,
hay una copa tuya
y una silla que espera
en las mesas calladas de la aurora. 

Allí,
en ese mundo vuestro,
quizás haya un lugar donde poder sentarse
para escuchar contigo,
para vivir contigo las reuniones
secretas de la muerte.

Y tal vez haya copas y palabras
y vino derramado en los manteles,
y un recuerdo lejano de nosotros,
el eco de la vida. 

Así,
el tiempo con su niebla y con sus emociones
devuelve el corazón a su pasado.
Estamos todos juntos. Las ausencias
son otra forma de seguir presentes,
en una realidad que no es tan sólo
a llama de un recuerdo,
sino la vida misma,
lo que va con nosotros, porque es nuestro,
cuando todo se pierde,
aquello que nos hace
como la luz al día
y la sombra a la noche. 

Ahora
los dos somos amigos del naufragio
y el mar puede reunirnos
para seguir hablando en dos orillas.
Es un destino propio de los seres mortales
negarse a que la muerte interrumpa una cita.
 

 Luis García Montero 

[Revista Turia

 

Tu estás-me a ouvir, Enrique,
nesse vosso mundo do enigma
e da solidão. 

Aqui,
enquanto o verão passa
com seu rumor de estrelas,
e as ondas meditam,
e a lua é mais fraca
suspensa no mar das perguntas,
e os sonhos teimam em decifrar a noite,
há um copo teu
e uma cadeira à espera
nas mesas caladas da aurora. 

Aí, nesse mundo vosso,
há talvez um lugar para sentar
para ficar a ouvir contigo,
para contigo viver as reuniões secretas da morte.
E talvez haja copos e palavras
e vinho derramado nas toalhas,
e uma lembrança longínqua de nós,
o eco da vida. 

Assim,
com sua névoa e suas emoções devolve o tempo
o coração a seu passado.
Estamos todos juntos. As ausências
são outra forma de presença,
num mundo que não é apenas
a chama de uma lembrança,
mas a vida mesma,
o que vai connosco, porque é nosso,
quando tudo o mais se perde,
aquilo que nos faz
como a luz ao dia,
como a sombra à noite. 

Agora
somos ambos amigos do naufrágio
e o mar pode juntar-nos
para conversarmos em duas margens.
É um destino próprio dos seres mortais,
não deixar a morte interromper um encontro.
 

(Trad. A.M.)

 

.

16.11.23

Francisco Duarte Mangas (O que bebem os rios)




O que bebem os rios
quando têm sede: o sono
dos peixes, 
a sombra dos salgueiros
ou a seiva do estio?


Francisco Duarte Mangas

.

14.11.23

Leopoldo Castilla (Pássaro)




UN PÁJARO


Para descreer de los pájaros
debes primero tocar un pájaro 

su sonido
es más pájaro que él
pero su ficción más verdadera:
hizo un cuerpo 

un instante 

tócalo:
lo que llamamos nunca
es la primera superficie.
 

Leopoldo Castilla 

 

Para descrer dos pássaros
deves primeiro tocar um pássaro

seu som
é mais pássaro que ele
mas sua ficção mais verdadeira:
fez um corpo

um instante

toca-o:
o que chamamos nunca
é a primeira superfície.


(Trad. A.M.)

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13.11.23

Osvaldo Picardo (Celebração das mãos ásperas)




CELEBRACIÓN DE LAS MANOS ÁSPERAS


Tus manos
las que me hacen pensar
en las hojas de la higuera,
en la lengua minuciosa de un gato.
La aspereza no la suavidad de lo pulido.
Nada es tan real ni tan literario 
en la memoria primera, madre.
 

Osvaldo Picardo

 

Mãos tuas,
as que me fazem pensar
nas folhas de figueira,
na língua minuciosa de um gato.
A aspereza, não o suave do polido.
Nada tão real, nem tão literário
na memória primeira, minha mãe.

(Trad. A.M.)

 

>>  Marcelo Leites (15p) / SP-Review (6p) / Circulo de poesia (5p) / Wikipedia /

 .

11.11.23

Rui Knopfli (Mangas verdes com sal)




MANGAS VERDES COM SAL 



Mangas verdes com sal
sabor longínquo, sabor acre
da infância a canivete repartida
no largo semicírculo da amizade.

Sabor lento, alegria reconstituída
no instante desprevenido, na maré-baixa,
no minuto da suprema humilhação.

Sabor insinuante que retorna devagar
ao palato amargo, à boca ardida,
à crista do tempo, ao meio da vida. 


Rui Knopfli

[Um reino maravilhoso]

 .

9.11.23

Juan Manuel Roca (Sonho)





SUEÑO

 

El sol fulge entre la fronda
donde los niños duermen
y cruza bostezando un ángel rojo.
Lejos, los patios de vecindad se llenan
de gentes que remiendan el aire
con la aguja de su parla rumorosa.
Alguien siembra un cortejo de astros,
entre sagrados juegos
y blancas catacumbas,
tú y yo: crisálidas de viento.


Juan Manuel Roca

 

 

O sol fulge por entre os ramos
onde os ninos dormem
e um anjo atravessa a bocejar.
Ao longe, os pátios da vizinhança
povoam-se de pessoas que remendam o ar
com a agulha de ruidosas conversas.
Alguém semeia uma corriola de estrelas,
entre sacras brincadeiras
e brancas catacumbas,
tu e eu, crisálidas de vento.


(Trad. A.M.)

.

8.11.23

Laura Wittner (Estão voltando)




(17)

Están volviendo
todas las historias infantiles;
todo está siendo sometido a juicio,
ya nada es pintoresco, material para poesía.
Los padres son los imputados
y parecen culpables;
nosotros ya empezamos
a parecer culpables.

Laura Witner

[Zenda]

 

 

Estão voltando 
as histórias da infância;
tudo está sujeito a julgamento,
nada já é pitoresco, matéria de poesia.
Os pais são os réus
e têm ar de culpados;
até nós começamos já
a parecer culpados.

(Trad. A.M.)

 .

6.11.23

Vitorino Nemésio (Outro testamento)




OUTRO TESTAMENTO 

 

Quando eu morrer deitem-me nu à cova
Como uma libra ou uma raiz,
Dêem a minha roupa a uma mulher nova
Para o amante que a não quis. 

Façam coisas bonitas por minha alma:
Espalhem moedas, rosas, figos.
Dando-me terra dura e calma,
Cortem as unhas aos meus amigos. 

Quando eu morrer mandem embora os lírios:
Vou nu, não quero que me vejam
Assim puro e conciso entre círios vergados.
As rosas sim; estão acostumadas
A bem cair no que desejam:
Sejam as rosas toleradas.
Mas não me levem os cravos ásperos e quentes
Que minha Mulher me trouxe:
Ficam para o seu cabelo de viúva,
Ali, em vez da minha mão;
Ali, naquela cara doce...
Ficam para irritar a turba
E eu existir, para analfabetos, nessa correcta irritação. 

Quando eu morrer e for chegando ao cemitério,
Acima da rampa,
Mandem um coveiro sério
Verificar, campa por campa
(Mas é batendo devagarinho
Só três pancadas em cada tampa,
E um só coveiro seguro chega),
Se os mortos têm licor de ausência
(Como nas pipas de uma adega
Se bate o tampo, a ver o vinho):
Se os mortos têm licor de ausência
Para bebermos de cova a cova,
Naturalmente, como quem prova
Da lavra da própria paciência. 

Quando eu morrer...
Eu morro lá!
Faço-me morto aqui, nu nas minhas palavras,
Pois quando me comovo até o osso é sonoro.

Minha casa de sons com o morador na lua,
Esqueleto que deixo em linhas trabalhado:
Minha morte civil será uma cena de rua;
Palavras, terras onde moro,
Nunca vos deixarei. 

Mas quando eu morrer, só por geometria,
Largando a vertical, ferida do ar,
Façam, à portuguesa, uma alegria para todos;
Distraiam as mulheres, que poderiam chorar;
Dêem vinho, beijos, flores, figos a rodos,
E levem-me – só horizonte – para o mar.
 

Vitorino Nemésio

 .

4.11.23

Karmelo C. Iribarren (A última costa)




A ÚLTIMA COSTA

 

Os dias passam
como passam sempre os dias,
sem grandes sobressaltos,
com essa estranha mistura de lentidão e vertigem.

Até esse em que vês vir do outro lado
 - ali entre a névoa, ainda longe -
uma proa a apontar para a tua beira.

E é mesmo então
quando – absolvido
de todos teus erros, perdoado,
com calma por fim, sereno e em paz –
começas a reconciliar-te com a vida.

Mas a proa não deixa de avançar.


Karmelo C. Iribarren

(Trad. A.M.)

 .

3.11.23

Juan Luis Panero (Autobiografia)

 



AUTOBIOGRAFIA

 

Una casa vacía, otra derrumbada,
un niño muerto al que le cuentan cuentos,
despedidos fantasmas que se desvanecen,
ceniza y hueso, piedras derrotadas.
Cuartos alquilados, repetidos espacios fugaces,
las huellas de los cuerpos en las sábanas,
una pesada resaca sin destino,
voces que nadie escucha, imágenes de sueños.
Innecesarias páginas, gaviotas en la ventana,
mar o desierto, blancos despojos,
signos y rostros en la pared de la memoria.
Sucias pupilas de sol en México, tercos
los ojos redondos de la calavera
contemplan pasado, presente, futuro,
sombras tenaces, metáforas gastadas.
Miro sin ver lo que ya he visto,
humo disforme que se esfuma,
invisible mortaja bajo nubes fugaces.
Humo en la noche y la nada instantánea.


Juan Luis Panero

 

 

Uma casa vazia, outra demolida,
uma criança morta a quem contam histórias,
fantasmas despedidos que se desvanecem,
cinza e osso, pedras derrotadas.
Quartos alugados, repetidos espaços fugazes,
as marcas dos corpos nos lençóis,
uma pesada ressaca sem destino,
vozes que ninguém escuta, imagens de sonhos.
Desnecessárias páginas, gaivotas na janela,
mar ou deserto, brancos despojos,
sinais e rostos na parede memória.
Pupilas sujas de sol no México, firmes
os olhos redondos da caveira
contemplam passado, presente, futuro,
sombras tenazes, gastas metáforas.
Olho sem ver aquilo que já vi,
fumo disforme que se esfuma,
invisível mortalha por baixo de nuvens fugazes.
Fumo na noite e o nada repentino.

(Trad. A.M.)

 

> Outra versão: Canal de poesia (J.M.Magalhães)

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1.11.23

Manuel António PIna (Um sítio onde pousar)

 



UM SÍTIO ONDE POUSAR A CABEÇA



Os homens temem as longas viagens,
 os ladrões da estrada, as hospedarias,
 e temem morrer em frios leitos
 e ter sepultura em terra estranha.
 Por isso os seus passos os levam
 de regresso a casa, às veredas da infância,
 ao velho portão em ruínas, à poeira
 das primeiras, das únicas lágrimas.

Quantas vezes em
 desolados quartos de hotel
 esperei em vão que me batesses à porta,
 voz de infância, que o teu silêncio me chamasse!

E perdi-vos para sempre entre prédios altos,
 sonhos de beleza, e em ruas intermináveis,
 e no meio das multidões dos aeroportos.
 Agora só quero dormir um sono sem olhos

e sem escuridão, sob um telhado por fim.
 À minha volta estilhaça-se
 o meu rosto em infinitos espelhos
 e desmoronam-se os meus retratos nas molduras.

Só quero um sítio onde pousar a cabeça.
 Anoitece em todas as cidades do mundo,
 acenderam-se as luzes de corredores sonâmbulos
 onde o meu coração, falando, vagueia.


Manuel António Pina

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