Mostrar mensagens com a etiqueta César Vallejo. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta César Vallejo. Mostrar todas as mensagens

14.1.19

César Vallejo (Confiança no óculo)





Confianza en el anteojo, nó en el ojo;
en la escalera, nunca en el peldaño;
en el ala, nó en el ave
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.

Confianza en la maldad, nó en el malvado;
en el vaso, mas nunca en el licor;
en el cadáver, no en el hombre
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.

Confianza en muchos, pero ya no en uno;
en el cauce, jamás en la corriente;
en los calzones, no en las piernas
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.

Confianza en la ventana, no en la puerta;
en la madre, mas no en los nueve meses;
en el destino, no en el dado de oro,
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.


CÉSAR VALLEJO
Poemas humanos
(1938)

[Cómo cantaba mayo]




Confiança no óculo, não no olho,
na escada, nanja no degrau,
na asa, não na ave,
e em ti só, em ti só, em ti só.

Confiança na maldade, não no malvado,
na taça, nunca no licor,
no cadáver, não no homem,
e em ti só, em ti só, em ti só.

Confiança em muitos, não já em um,
no leito, jamais na corrente,
nos calções, mas não nas pernas,
e em ti só, em ti só, em ti só.

Confiança na janela, não na porta,
na mãe, mas não nos nove meses,
no destino, não no dado dourado,
e em ti só, em ti só, em ti só.

(Trad. A.M.)

.

1.8.18

César Vallejo (Beiras de gelo)





BORDAS DE HIELO



Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos...
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea ¡en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
¡la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan;
¡vientos de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
¡y quien habrá partido seré yo...!


César Vallejo




Venho todos os dias ver-te passar,
vaporzinho encantado sempre longe...
Teus olhos são dois loiros capitães,
teu lábio um brevíssimo lenço
encarnado a ondular num adeus de sangue!

Venho ver-te passar, até que um dia,
embriagada de tempo e crueldade,
vaporzinho encantado sempre longe,
a estrela da tarde partirá.

Os aparelhos, ventos traiçoeiros,
ventos de mulher que passou!
Teus frios capitães darão a ordem
e quem terá partido serei eu!...

(Trad. A.M.)


.

6.4.17

César Vallejo (Pedra negra sobre uma pedra branca)





PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA




Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París y no me corro
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…


César Vallejo





Morrerei em Paris com aguaceiros,
num dia do qual já tenho a lembrança.
Morrerei em Paris – daqui não saio –
numa quinta-feira, como hoje, de outono.

Quinta-feira será, pois hoje, quinta-feira,
em que estes versos proso, dei os úmeros
à pouca sorte, e nunca como hoje
voltei, com todo o meu caminho, a ver-me só.

Morreu César Vallejo, espancavam-no
todos sem que lhes fizesse nada;
davam-lhe forte com um pau e forte

com uma corda também; são testemunhos
as quintas-feiras e os ossos úmeros,
a solidão, os caminhos, a chuva...


(Trad. José Bento)




.

12.10.14

César Vallejo (Os passos distantes)





LOS PASOS LEJANOS



Mi padre duerme. Su semblante augusto
figura un apacible corazón;
está ahora tan dulce...
si hay algo en él de amargo, seré yo.

Hay soledad en el hogar; se reza;
y no hay noticias de los hijos hoy.
Mi padre se despierta, ausculta
la huida a Egipto, el restañante adiós.
Está ahora tan cerca;
si hay algo en él de lejos, seré yo.

Y mi madre pasea allá en los huertos,
saboreando un sabor ya sin sabor.
Está ahora tan suave,
tan ala, tan salida, tan amor.

Hay soledad en el hogar sin bulla,
sin noticias, sin verde, sin niñez.
Y si hay algo quebrado en esta tarde,
y que baja y que cruje,
son dos viejos caminos blancos, curvos.
Por ellos va mi corazón a pie.


César Vallejo

[Otra iglesia]



Meu pai dorme. Seu rosto augusto
sugere um coração afável;
tão doce...
se nele há algo de amargo, sou eu.

Em casa há solidão, reza-se,
e não há notícias dos filhos hoje.
Meu pai desperta, ausculta
a fuga para o Egipto, o adeus cortante.
Tão perto...
se nele há algo de longe, sou eu.

E minha mãe passeia além pelos quintais,
a saborear um sabor já sem sabor.
Tão suave,
tão asa, tão saída, tão amor.

Há solidão na casa sem bulha,
sem notícias, sem verde, sem crianças.
E se algo há quebrado nesta tarde,
que desce e que range,
são dois velhos caminhos brancos, curvos.
Por eles segue meu coração, caminhando.

(Trad. A.M.)

.

9.4.13

César Vallejo (A violência das horas)





LA VIOLENCIA DE LAS HORAS



Todos han muerto.
Murió doña Antonia, la ronca,
que hacía pan barato en el burgo.

Murió el cura Santiago,
a quien placía le saludasen
los jóvenes y las mozas,
respondiéndoles a todos,
indistintamente:
"¡Buenos días, José! ¡Buenos días, María!"

Murió aquella joven rubia,
Carlota, dejando un hijito de meses,
que luego también murió,
a los ocho días de la madre.

Murió mi tía Albina,
que solía cantar tiempos
y modos de heredad,
en tanto cosía en los corredores,
para Isidora, la criada de oficio,
la honrosísima mujer.

Murió un viejo tuerto,
su nombre no recuerdo,
pero dormía al sol de la mañana,
sentado ante la puerta
del hojalatero de la esquina.

Murió Rayo,
el perro de mi altura,
herido de un balazo
de no se sabe quién.

Murió Lucas,
mi cuñado en la paz de las cinturas,
de quien me acuerdo cuando llueve
y no hay nadie en mi experiencia.

Murió en mi revólver mi madre,
en mi puño mi hermana
y mi hermano en mi víscera sangrienta,
los tres ligados por un género
triste de tristeza,
en el mes de agosto
de años sucesivos.

Murió el músico Méndez,
alto y muy borracho,
que solfeaba en su
clarinete tocatas melancólicas,
a cuyo articulado se dormían
las gallinas de mi barrio,
mucho antes de que el sol se fuese.

Murió mi eternidad y estoy velándola.

César Vallejo

[Crepusculario]



Todos morreram.
Morreu D. Antonia, a rouca,
que fazia pão barato no burgo.

Morreu o cura Santiago,
que gostava que o saudassem
os jovens e as moças,
respondendo a todos,
sem distinção:
‘Bom dia, José! Bom dia, Maria!’

Morreu aquela jovem loira,
Carlota, deixando um filhinho de meses,
que a seguir morreu também,
oito dias após a mãe.

Morreu minha tia Albina,
que usava cantar tempos
e modos de antanho,
enquanto cosia nos corredores,
para Isadora, a criada de ofício,
a honrosíssima mulher.

Morreu um velho torto,
cujo nome não me lembra,
mas dormia ao sol da manhã,
sentado diante da porta
do latoeiro da esquina.

Morreu Rayo,
o cão do meu tempo,
ferido por um balázio
não se sabe de quem.

Morreu Lucas,
meu cunhado na paz das cinturas,
de quem me lembro quando chove
e não há ninguém por perto.

Morreu-me no revólver minha mãe,
em meu punho minha irmã
e meu irmão em minha víscera,
os três ligados por um género
triste de tristeza,
isto no mês de Agosto
de anos sucessivos.

Morreu o músico Méndez,
alto e muito borracho,
que solfejava em seu
clarinete tocatas melancólicas,
a cujo fraseado adormeciam
as galinhas do meu bairro,
muito antes que o sol se fosse.

Morreu minha eternidade
e eu estou a velá-la.


(Trad. A.M.)

.

23.4.12

César Vallejo (Um homem passa)






Un hombre pasa con un pan al hombro.
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?

Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo.
¿Con qué valor hablar del psicoanálisis?

Otro ha entrado en mi pecho con un palo en la mano.
¿Hablar luego de Sócrates al médico?

Un cojo pasa dando el brazo a un niño. ¿
Voy, después, a leer a André Bretón?

Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre.
¿Cabrá aludir jamás al Yo profundo?

Otro busca en el fango huesos, cáscaras.
¿Cómo escribir después del infinito?

Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza.
¿Innovar, luego, el tropo, la metáfora?

Un comerciante roba un gramo en el peso a un cliente.
¿Hablar, después, de cuarta dimensión?

Un banquero falsea su balance.
¿Con qué cara llorar en el teatro?

Un paria duerme con el pie a la espalda.
¿Hablar, después, a nadie de Picasso?

Alguien va en un entierro sollozando.
¿Cómo luego entrar a la Academia?

Alguien limpia un fusil en su cocina.
¿Con qué valor hablar del más allá?

Alguien pasa contando con sus dedos.
¿Cómo hablar del no-yo sin dar un grito?


César Vallejo



[Escomberoides]





Um homem passa com um pão ao ombro.
Vou escrever, a seguir, sobre o meu duplo?

Outro senta-se, ranha-se, tira um piolho da axila, mata-o.
Com que coragem falar da psicanálise?

Outro entrou no meu peito de pau na mão.
Falar depois, ao médico, de Sócrates?

Um coxo passa de braço dado com uma criança.
Vou, a seguir, ler André Breton?

Outro treme de frio, tosse, cospe sangue.
Cabido será aludir ao Eu profundo?

Outro busca na lama ossos e cascas.
Como escrever depois do infinito?

Um pedreiro cai do telhado, morre e já não almoça.
Inovar, a seguir, o tropo e a metáfora?

Um comerciante rouba um grama no peso a um cliente.
Falar, depois, da quarta dimensão?

Um banqueiro falsifica o balanço.
Com que cara chorar no teatro?

Um pária dorme com um pé às costas.
Falar, depois, a ninguém de Picasso?

Alguém vai num enterro a soluçar.
Como, após, entrar na Academia?

Alguém limpa a espingarda na cozinha.
Com que coragem falar do mais além?

Alguém passa contando pelos dedos.
Como falar do não-eu sem dar um grito?


(Trad. A.M.)


.

3.6.11

César Vallejo (Considerando friamente)





Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...

Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...

Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...

Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...

Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...

Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...

Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...

le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...


CÉSAR VALLEJO
Poemas humanos
(1939)


[Cómo cantaba mayo]




Considerando friamente, de modo imparcial,
que o homem é triste, tosse e, no entanto,
se compraz em seu peito encarnado;
que o mais que faz é compor-se de dias;
que é lôbrego mamífero e se penteia...

Considerando
que o homem procede suavemente do trabalho
e repercute chefe, soando subordinado;
que o diagrama do tempo
é constante diorama em suas medalhas
e, a meio abrir, seus olhos estudaram,
desde tempos distantes,
sua fórmula famélica de massa...

Compreendendo sem esforço
que o homem se fica, às vezes, pensando,
como a querer chorar,
e, obrigado a estender-se como objecto,
faz-se bom carpinteiro, sua, mata
e depois canta, almoça, abotoa-se...

Considerando também
que o homem é de verdade um animal
e, não obstante, ao voltear dá-me com a tristeza na cabeça...

Examinando enfim
seus cómodos, sua retrete,
seu desespero a apagá-lo, ao terminar seu dia atroz...

Compreendendo
que ele sabe como lhe quero,
que afectuosamente o odeio
e que me é em suma indiferente...

Considerando seus documentos
e examinado à lupa o certificado
provando que nasceu pequenino...

faço-lhe um sinal,
ele vem
e dou-lhe um abraço, emocionado.
Que mais dá! Emocionado, emocionado...


(Trad. A.M.)



Outra versão: Luz & sombra (J.E.Simões)

.

18.11.10

César Vallejo (Cuida-te, Espanha)




XIV


¡Cuídate, España, de tu propia España!
¡Cuídate de la hoz sin el martillo,
cuídate del martillo sin la hoz!
¡Cuídate de la víctima apesar suyo,
del verdugo apesar suyo
y del indiferente apesar suyo!
¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo,
negárate tres veces,
y del que te negó, después, tres veces!
¡Cuídate de las calaveras sin las tibias,
y de las tibias sin las calaberas!
¡Cuídate de los nuevos poderosos!
¡Cuídate del que come tus cadáveres,
del que devora muertos a tus vivos!
¡Cuídate del leal ciento por ciento!
¡Cuídate del cielo más acá del aire
y cuídate del aire más allá del cielo!
¡Cuídate de los que te aman!
¡Cuídate de tus héroes!
¡Cuídate de tus muertos!
¡Cuídate de la República!
¡Cuídate del futuro!…


César Vallejo





Cuida-te, Espanha, de tua própria Espanha!
Cuida-te da noz sem martelo,
cuida-te do martelo sem noz!
Cuida-te da vítima apesar dela,
do verdugo apesar dele
e do indiferente apesar dele!
Cuida-te desse que, antes de o galo cantar,
há-de negar-te três vezes, e também
do que te negou, depois, três vezes!
Cuida-te das caveiras sem tíbias
e bem assim das tíbias sem caveiras!
Cuida-te dos novos poderosos!
Cuida-te do que come teus cadáveres,
do que devora mortos teus vivos!
Cuida-te do leal cem por cento!
Cuida-te do céu aquém do ar,
assim como do ar além do céu!
Cuida-te dos que te amam!
E dos teus heróis!
E dos teus mortos!
Cuida-te da República!
E do futuro!...



(Trad. A.M.)

.

30.8.10

César Vallejo (Massa)






MASA





Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "¡No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
"¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando "¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: "¡Quédate hermano!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...



César Vallejo







No fim da batalha,
morto o combatente, apareceu-lhe um homem
dizendo: “Não morras, amo-te tanto!”
Mas o cadáver, ai, lá ia morrendo.
Então vieram dois e repetiram:
“Não nos deixes, coragem, volta para a vida!”
Mas o cadáver, ai, lá ia morrendo.
Acudiram então vinte, cem, mil, quinhentos mil,
clamando: “Tanto amor e nada poder contra a morte!”
Mas o cadáver, ai, lá ia morrendo.
Então rodearam-no todos os homens da terra;
olhou-os o cadáver triste, emocionado;
pôs-se em pé lentamente,
abraçou o primeiro homem; e pôs-se a andar...


(Trad. A.M.)

.

28.7.10

César Vallejo (No momento em que)








En el momento en que el tenista lanza magistralmente
su bala, le posee una inocencia totalmente animal;
en el momento
en que el filósofo sorprende una nueva verdad
es una bestia completa.
Anatole France afirmaba
que el sentimiento religioso
es la función de un órgano especial del cuerpo humano
hasta ahora ignorado y se podría
decir también, entonces
que, en el momento exacto en que un tal órgano
funciona plenamente,
tan puro de malicia está el creyente,
que se diría casi un vegetal.
¡Oh alma! ¡Oh pensamiento! ¡Oh Marx! ¡Oh Feüerbach!



César Vallejo







No momento em que o tenista lança a sua bola magistralmente,
é possuído por uma inocência toda animal;
no momento
em que o filósofo surpreende uma nova verdade
é uma perfeita besta.
Anatole France dizia
que o sentimento religioso
é função de um órgão especial do corpo humano
ignorado até hoje e assim podia
mesmo dizer-se, então, que, no momento exacto em que tal órgão
funciona plenamente,
tão puro de malícia está o crente,
que quase se diria um vegetal.
Ó alma! Ó pensamento! Ó Marx! Ó Feüerbach!


(Trad. A.M.)



>>  Poesi.as (254p)  /  A media voz (45p)


.