Mostrar mensagens com a etiqueta Antonio Cabrera. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Antonio Cabrera. Mostrar todas as mensagens

14.5.19

Antonio Cabrera (Salvamo-nos)





NOS SALVAMOS



La vida interior es abstrusa,
un embrollo de ideas en inminencia,
en uso o en descomposición.
La vida interior puede ser asfixiante.
Menos mal que algo venido de fuera,
una percepción, alguna cosa vista,
puede aliviarla momentáneamente,
puede permitirle respirar hondo.
La vida interior - el pensamiento a solas -
abandonada a su puro bullir nos sofocaría.
Para que no quedemos cegados por nuestra mente
es necesario mirar.
Gracias a las ventanas no odiamos nuestra casa.
Gracias al mundo nos salvamos.


Antonio Cabrera

[Anton Castro]




A vida interior é abstrusa,
um imbróglio de ideias em devir,
em uso ou decomposição.
A vida interior pode ser asfixiante.
Ainda bem que algo vindo de fora,
uma percepção, alguma coisa vista,
pode aliviá-la de momento,
deixá-la respirar fundo.
A vida interior – o pensamento a sós –
deixada à sua ebulição sufocar-nos-ia.
Pra não ficarmos cegos pela mente
impõe-se observar.
Graças às janelas não odiamos a nossa casa,
graças ao mundo salvamo-nos.

(Trad. A.M.)

.

24.9.18

Antonio Cabrera (Amor fati)






AMOR FATI



El crepitar
de unas ramas de olivo
que se queman sin prisa tras la poda,
el ímpetu del pájaro en el cielo,
su timidez en el arbusto, el áspero
zarzal y la humareda
me están pidiendo
una confirmación, su debido registro
entre lo que sucede.
                                          Necesitan
el sí callado que he de darles
para poder hacer en su existencia
un hueco a mi existencia muda.
Comprendo que se trata
-como en el lazo entre la flor y el día-
de un destino recíproco,
de un mutuo ser en lo que es, sin más.
(Ninguna plenitud,
tampoco, aún, ninguna pérdida.)

Acepto estar aquí, y estar mirando
estas cosas sin cifra.
Acepto, juzgo, doy
al aire
el mismo aire
que me sustenta a mí.

Antonio Cabrera




O crepitar
de alguns ramos de oliveira
a queimar sem pressa depois da poda,
o ímpeto do pássaro no céu,
a sua timidez no arbusto, o áspero
silvado e a fumarada
como que me pedem
uma confirmação, o devido registo
no rol do que acontece.
                               Requerem
o sim calado que hei-de dar-lhes
em troca de um espaço para a
minha muda existência.
Compreendo tratar-se
 – tal como no laço entre a flor e o dia –
de um destino recíproco,
de um mútuo ser no que é, sem mais.
(Nenhuma plenitude,
mas também, por agora, nenhuma perda).

Aceito estar aqui, e estar a olhar
para estas coisas sem número.
Aceito, julgo, dou
ao ar
o próprio ar
que a mim me sustém.

(Trad. A.M.)


.

7.5.18

Antonio Cabrera (Ideia)






IDEA                  



He anotado esta idea: El silencio no existe.

La he descubierto en mí mientras miraba
unas fotografías
que alguien tomó en un paisaje nórdico.
Podía ver en ellas la rara condición
de una llanura en soledad,
y en soledad también un poste ensimismado
y un asfalto remoto.
Bajo la luz raptada, parecía
que estuvieran presentes en su abandono estricto,
en el légamo claro de cuando nadie mira.

El silencio no existe
¿Cómo podría haberlo
si todo tiene vibración y luce
y restalla por dentro más allá
de su apariencia muda?
En donde estemos ¿no escuchamos siempre
su murmullo o su pálpito?

El silencio no existe.

(Noto cómo la idea extrae de mí
las líneas de un sentido,
y busca su espesor, y al mismo tiempo
apunta al blanco en sombra
donde está su verdad.)

Quizá silencio es sólo un nombre,
un nombre acostumbrado aunque inexacto,
una palabra errónea que habla, en realidad,
del sonido terrestre
que está perdido
en un espacio ajeno y despoblado
donde nadie lo escucha.

El silencio no existe.

(La idea
ya es un dardo que está cruzando el aire.
Su vuelo es pensamiento.
Mis palabras lo empujan y lo frenan.)

Antonio Cabrera




Apontei esta ideia, que o silêncio não existe.

Descobri-o a olhar para algumas fotos
que alguém tirou numa paisagem nórdica.
Nelas podia ver a raridade
de uma planície solitária
com um poste ensimesmado
e uma estrada ao longe.
A uma luz sumida, dir-se-iam apanhados
em seu abandono solitário
de quando ninguém está a olhar.

O silêncio não existe,
como poderia existir
se tudo é luz e vibração
e implode por dentro, para lá
da sua muda aparência?
Onde estivermos, não escutamos sempre
sua palpitação ou murmúrio?

O silêncio não existe.

(Reparo como a ideia tira de mim mesmo
as linhas de um sentido,
ganha espessura e ao mesmo tempo
aponta ao alvo na sombra
onde reside sua verdade.)

Talvez o silêncio seja apenas uma palabra,
uma palabra conhecida mas inexacta,
um termo erróneo que fala, na realidade,
do som terrestre perdido
num espaço alheio e despovoado
sem ninguém para o escutar.

O silêncio não existe.

(A ideia
é já um dardo a cruzar a atmosfera.
Seu voo é pensamento
e minhas palabras tanto o empurram como o retêm.)

(Trad. A.M.)

.

10.4.18

Antonio Cabrera (Um segundo)






UN SEGUNDO



Tengo las manos frías.
He salido a la calle,
he resuelto el asunto banal correspondiente
y he regresado a casa para ocupar de nuevo
mi sitio en esta mesa.
He descubierto entonces
la frialdad de mis manos,
signo
que me perturba acaso sin justificación,
porque es muy poca cosa tener las manos frías.

Este frío noviembre
está en mis manos, nada más.
Soy yo:
veo el jarrón ingenuamente griego
y la tarde de siempre rodeándome.

Pero en mí es muy raro tener las manos frías.

En un fugaz segundo, mi pensamiento ha visto
la niebla tan probable, la hoja gris escrita
donde el nombre que tengo estaría tachado
con la tinta de escarcha del final.

Antonio Cabrera



Tenho as mãos frias.
Saí para a rua,
resolvi um assunto banal
e voltei para casa,
para o meu lugar nesta mesa.
Então descobri o frio das mãos,
sinal
que me perturba acaso sem motivo,
por ser coisa pouca ter as mãos frias.

É o frio de Novembro
que tenho nas mãos, nada mais.
Sou eu mesmo,
vejo o ingénuo jarrão grego
e a tarde de sempre em redor.

Mas comigo é muito raro ter as mãos frias.

Num instante fugaz, o meu pensamento viu
a névoa tão provável, a folha cinzenta escrita
com o meu nome em baixo
rasurado com a tinta de orvalho
do final.

(Trad. A.M.)


>>  A media voz (13p) / Wikipedia

.