ALTAS NUBES DE ENERO
Ojalá y nunca, Konstandino,
necesitemos a tus bárbaros
y sea la llegada de un poema
el hecho que nos salve
de la inacción,
del envilecimiento.
Francisco Caro
Oxalá que nunca, Konstandino,
precisemos dos teus bárbaros
e seja a chegada de um poema
o facto que nos salve
da inacção,
da vil tristeza.
(Trad. A.M.)

