CERCA DEL CIELO
A aquella tabernucha la llamaban
“Cerca del cielo”, por los altos techos
que cobijaban a los parroquianos.
Misterios del azar: al tabernero
lo apodaban “El tío de la nube”,
por la mancha del ojo.
Si ahora vuelvo
hacia allá la mirada, puedo ver
a mi padre, feliz, cerca del cielo
–solo por el poder que tiene el vino
de pintar de colores lo que es negro–,
apoyado en la barra, rodeado
de amigotes juerguistas y risueños,
cantando por fandangos y alegrías,
sin respetar la noche ni el letrero
de “Se prohíbe el cante”.
Y puedo
verme también a mí, sentado
sobre un alto barril –apenas tengo
ocho inocentes años–
tiritando de frío,
muerto de hambre y de sueño,
avergonzado,
cerca del infierno.
Javier Salvago
Aquela taberna chamavam-lhe
‘Perto do céu’, pelos tectos altos
que abrigavam os fregueses.
Mistérios do acaso, o taberneiro
tinha o apodo ’O tipo da nuvem’,
devido a uma mancha na vista.
Volvendo agora
o olhar para lá, posso ver
meu pai, feliz da vida, perto do céu
- só pelo poder que tem o vinho
de pintar a cores aquilo que é negro -
apoiado no balcão, rodeado
de amigalhaços borguistas e risonhos,
a cantar por fandangos e alegrias,
sem respeitar a noite nem o letreiro
’Proibido o cante’.
E posso
ver-me também a mim, sentado
num barril alto – mal tenho
oito anos inocentes –
tiritando de frio,
morto de fome e de sono,
envergonhado,
perto do inferno.
(Trad. A.M.)









.jpg)




